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Dibujando… ‘Solaris’, de Stanislaw Lem.

1 marzo 2010

por Atreus.

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¡Haced CLICK sobre él para ampliar, que el dibujo gana más!
(ACRÍLICO, 47×32 cm).

Si ya he dado el coñazo no con uno, sino con dos posts acerca de Solaris… ¿por qué no darlo con un tercero? 😛

Imaginado a través de las páginas de la monumental obra de Stanislaw Lem, en este dibujo no he intentado reflejar un momento concreto de la historia, pero sí encapsular un buen número de detalles de la misma probablemente sólo captables por los lectores, desde la ventana panorámica de la Estación, los dos soles rojo y azul, o los resplandores aceitosos y plateados del mar, hasta una Harey melancólica e irremediablemente ligada al misterioro océano planetario.

~Posts relacionados: Leyendo… Solaris (1961), de Stanislaw Lem, y Viendo… Solaris (Solyaris; 1972), de Andrei Tarkovsky.

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Dibujando… ‘Fahrenheit 451’, de Ray Bradbury.

23 febrero 2010

por Atreus.

 

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¡Haced CLICK sobre él para ampliar, que el dibujo gana más!
(ACRÍLICO, 45×29 cm).

Era un placer quemar.
Era un placer especial ver cosas devoradas, ver cosas ennegrecidas y cambiadas. Empuñando la embocadura de bronce, esgrimiendo la gran pitón que escupía un kerosene venenoso sobre el mundo, sintió que la sangre le golpeaba las sienes, y que las manos, como las de un sorprendente director que ejecuta las sinfonías del fuego y los incendios, revelaban los harapos y las ruinas carbonizadas de la historia. Con el simbólico casco numerado -451- sobre la estólida cabeza, y los ojos encendidos en una sola llamarada anaranjada ante el pensamiento de lo que vendría después, abrió la llave, y la casa dio un salto envuelta en un fuego devorador que incendió el cielo del atardecer, y lo enrojeció, y doró, y ennegreció. Avanzó rodeado por una nube de luciérnagas
(…), mientras los libros, que aleteaban como palomas, morían en el porche y el jardín de la casa. Mientras los libros se elevaban en chispeantes torbellinos y se dispersaban en un viento oscurecido por la quemazón.
Montag sonrió con la forzada sonrisa de todos los hombres chamuscados y desafiados por las llamas
. (De la traducción de Ediciones Minotauro; 2007).

Así comienza la poética distopía de 1953 del gran Ray Bradbury, uno de los clásicos literarios del siglo XX (y adaptado al cine en 1966 por Francois Truffaut), y así es la imagen que siempre me ha venido a la mente leyendo esas líneas. Resultado un tanto desastroso, pero es la primera vez que uso pinturas acrílicas… así que espero que se tenga en cuenta 😛

~Post relacionado: Leyendo… Crónicas Marcianas (The Martian Chronicles; 1950), de Ray Bradbury.

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‘Crepúsculo’, o los vampiros según la “literatura de Carrefúl”…

17 noviembre 2009

por Atreus.

Photobucket¡Click para aumentar!

Cels Piñol, creador de una de las más célebres y divertidas obras del mundo del cómic patrio, Fanhunter, nos da en esta divertida tira su particular visión acerca del fenómeno adolescente que ha generado Crepúsculo, esa serie de libros de moda que, aún con la tinta fresca, Hollywood no ha tardado un puñetero segundo en convertir en pinículas.

El longevo mito de los vampiros tiene su origen en los antiguos folklores de innumerables naciones, especialmente (aunque no exclusivamente) las europeas. Por eso, a lo largo del cine y especialmente de la literatura, ha sido mostrado de formas muy variadas que bien atañen al aspecto físico de dichas criaturas, como a las señas más características de su comportamiento, y a la intensidad de la sombra de erotismo que envuelve su figura. Es decir, que “vampiros, hay muchos y muy distintos”. Pero es probable que ninguna de dichas versiones haya sido tan cutre, rancia, infantil y condicionada a lo “políticamente correcto” como la reflejada en la saga literaria y cinematográfica de Crepúsculo, cuyos protagonistas son simples malotes de instituto (pero en el fondo súper-sensibles), que de vampiros tienen tan sólo la etiqueta que la autora les ha dado como mera excusa comercial para extender sus convicciones mormonas. Esto es, en fin, lo que sucede cuando los mitos se dan de bruces con las modas derivadas de la “literatura de Carrefúl” y del cine comercial más ponzoñoso. Por eso, ante este fenómeno actual, nunca estará de mal recomendar obras de otra clase, aunque para muchos puedan parecer obviedades.

Muchos de los grandes escritores universales de entre los siglos XVIII al XX (Sheridan LeFanu, Allan Poe, Polidori, Hoffmann, Baudelaire, Stoker, el gran Matheson…) han contribuído a este mito a través de un buen puñado de importantes novelas y relatos, que en nuestro país se recogen en varias antologías como El Vampiro, y la reciente No Despierten a los Muertos, que recomiendo encarecidamente. Y en cine, no deben faltar clásicos indispensables como el Nosferatu de Murnau, el Dracula Todd Browning protagonizado por Bela Lugosi, la posterior serie de “Dráculas” de Christopher Lee dirigidos por Terence Fisher para la mítica productora Hammer, el Dracula de Coppola, e incluso la cojonuda macarrada del Maestro Carpenter Vampiros, entre muchas otras. Tal vez todos estos no sean títulos tan llamativos como las ultimísimas novedades pringosas que se pueden encontrar en los centros comerciales o en las grandes salas de cine, y sus protagonistas no sean precisamente adolescentes debatidos entre problemas de aceptación social y dilemas del estilo “no debemos follar porque aún somos jóvenes y porque te respeto, ossea“… pero al menos tendremos aseguradas unas buenas dosis de cine y literatura… y, claro, vampiros sanguinolentos de verdad.

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Nuestro segundo añito en la Red.

22 octubre 2009

por Atreus.

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Hace exactamente 365 días, propusimos que si durante este segundo año de existencia interneteríl lográbamos publicar, al menos, la mitad de posts que el primer año… lo llamaríamos milagro. En fin, es obvio que de los 165 posts del primer año a los… ejem… 20 que hemos conseguido publicar en este segundo, hay un trecho como de aquí a Tatooine. Lo cierto es que esta no ha sido una época de estabilidades tanto personales como laborales, y las ocupaciones y preocupaciones del día a día nos han dejado con menos tiempo libre e incluso ganas de las que podríamos esperar. Y me temo que así continuará en el futuro…

Pese a todo, estamos muy contentos. No sólo porque 41.150 visitas en este año y un total de 220 comentarios no son ni mucho menos moco de pavo, especialmente para un lugar pequeño, cutre y humilde como lo es este blog; también lo estamos porque este ha sido el año en que hemos visto cómo dos de nuestras reseñas “Galácticas” fueron amablemente publicadas en la web Insula Litterae, por mi reciente estreno como colaborador esporádico en la web de cine fantástico Pasadizo, y especialmente por la afinidad surgida con nuestro buen compañero Lino, del blog El Fin de la Eternidad, a quien agradezco enormemente el interés y fidelidad que ha mostrado a lo largo de todo este tiempo.

Y un año más, para finalizar, un agradecimiento especial para todos los fieles y pulgosos lectores que nos leen con cierta regularidad e incluso han participado escribiendo comentarios (siempre vertidos desde la educación). 😉

¡GRACIAS!

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Viendo… ‘Solaris’ (‘Solyaris’; 1972), de Andrei Tarkovsky.

8 octubre 2009

por Atreus.

[Reseña publicada originalmente en la web PASADIZO. ¡Clickad AQUÍ para leerla allí!]

PhotobucketEl planeta Solaris ha sido durante años el mayor enigma a que se ha enfrentado la ciencia a lo largo de su historia. Kris Kelvin, un psicólogo, es enviado a la estación espacial que orbita dicho planeta con el propósito de investigar unos extraños sucesos acontecidos entre su tripulación y, una vez a bordo, acabará enfrentándose a un misterio proveniente de unos territorios más inexplorados que el mismísimo Cosmos: la materialización de sus propios fantasmas interiores.

Basada en la magistral novela de 1961 del polaco Stanislaw Lem, se trata de una historia a la que el cine ya se ha acercado en tres ocasiones. La primera de todas ellas en 1968 por un directo soviético llamado Boris Nirenburg, siendo un producto en blanco y negro para la televisión rusa del que pocos datos consiguieron salir de las férreas fronteras culturales de su país, a excepción de algunos fragmentos publicados recientemente en Internet. La segunda, en 2002, dirigida por Steven Soderbergh y protagonizada por George Clooney. Sin embargo, la presente adaptación es la más celebrada de todas ellas, hoy en día convertida en un clásico de la ciencia ficción que, en su tiempo, en plena guerra fría, fue tontamente considerado como un contraataque soviético frente al éxito americano de 2001: una odisea del espacio (2001: A Space Odyssey, 1968), una película con la que comparte más bien escasos parecidos, principalmente debido a que, como dice el tópico, la de Kubrick mira al Cosmos, mientras que la de Tarkovsky dirige su mirada al interior del Hombre.

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‘House M.D.’: un apunte sobre el comienzo de la sexta temporada.

30 septiembre 2009

por Atreus.

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La semana pasada dio comienzo en USA la nueva temporada de House, con un primer capítulo de casi dos horas de duración muy bueno y verdaderamente ejemplar dentro de la tónica de la serie. Esto principalmente debido a suponer una breve pero memorable ruptura del ritmo típico de la susodicha y de su entorno fijo en el hospital Princeton Plainsboro de New Yersey, girando única y exclusivamente al rededor del personaje interpretado por Hugh Laurie y de nadie más, y estando ambientado en un entorno distinto (a pesar de su cariz médico): un manicomio…

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Viendo… ‘Terciopelo Azul’ (‘Blue Velvet’; 1986), de David Lynch.

8 septiembre 2009

Fisgoneando tras el telón del Sueño Americano.

por Atreus.

PhotobucketAl son de la sugerente canción Blue Velvet de Bobby Vinton, David Lynch abre su película con una presentación de la imaginaria (en todos los sentidos de la palabra) ciudad de Lumberton, a través de diversos planos idílicos que rezuman paz y felicidad. El cielo luce azul, la gente saluda sonriente, los jardincitos se muestran paradisíacos, y el color de las flores contrasta con el blanco nuclear de las vallas. Todo parece perfecto y tranquilo. Pero cuando un hombre que hasta ese momento regaba su jardín sufre un infarto, cuando la enfermedad hace un abrupto acto de presencia en ese entorno de ensueño, la cámara se adentra en la tierra, por debajo del impoluto césped, y nos muestra la podredumbre malsana y asquerosa que se retuerce bajo ese mundo.

Apenas en esos dos o tres primeros minutos, Lynch nos resume de la mejor forma posible el que será uno de los grandes temas recurrentes de su universo particular. El cineasta, que a partir de esta gran obra utilizará el cine para explorar sus propias ideas acerca de las máscaras y de los opuestos, de las interpenetraciones entre la realidad y la irrealidad, la luz y la oscuridad, el mal y el bien y los sueños y la vigilia, nos muestra en Tercipelo Azul su particular visión de la América profunda, un mundo idílico construido en base a un determinado ideal, que se estremece cuando es confrontado con su opuesto, la realidad oculta. Ese ideal, que todos conocemos mediante la acertada expresión “Sueño Americano”, es el mundo en que viven los protagonistas de esta historia, interpretados por dos actores recurrentes en la filmografía del director: Kyle Maclachlan, tras debutar en Dune (1984) y antes de hacerse mundialmente famoso con su papelazo de agente Cooper en Twin Peaks (1990); y Laura Dern, que repetiría con Lynch en Corazón Salvaje (1990) y recientemente en ese rayadón psicotrópico titulado Inland Empire (2006)…

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E Indy no apareció…

1 septiembre 2009

por Atreus.

Photobucket(Haced click para ampliar!).

Sin otro motivo más que el de rellenar hueco a lo fácil en estos días veraniegos, aquí va una tonta “photoshopada” satírica propia, creada para NosoloHD. (Y de paso, un homenaje a Ian Malcom, ese gran personaje…).

Y es que, un año después, el desastre de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal todavía levanta ampollas entre los aficionados. Un circo de pulgas falso y artificial, cual los del joven John Hammond de Jurassic Park, desprovisto de toda vida, emoción y magia…

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Leyendo… ‘Solaris’ (1961), de Stanislaw Lem.

6 agosto 2009

Antropocentrismo y tragedia humana en las estrellas.

por Atreus.

PhotobucketEl psiquiatra Kris Kelvin es enviado a la estación espacial Solaris, que toma su nombre del planeta sobre cuya superficie se mantiene a pocos centenares de metros de altura. El planeta, un gigantesco océano de plasma de comportamientos antinaturales, y se dice que conscientes, ha supuesto durante décadas el mayor reto científico al que se ha enfrentado el Hombre en toda su existencia. Una vez llega a la estación, Kelvin se encuentra con un panorama insólito y claustrofóbico: un científico suicidado, otros dos convertidos en personas erráticas y desconfiadas, y por si fuera poco, la presencia de extraños visitantes ajenos a la estación, entre los cuales, Kelvin se reencontrará con Harey, su amada, fallecida años atrás…

En nuestro diccionario de la lengua española existe una palabrota de esas la leche de raras que es epistemología, definida como la “doctrina de los fundamentos y métodos del conocimiento científico”. Es decir, que se trata de la disciplina filosófica que estudia la teoría del conocimiento fundamentada en la ciencia, y se encarga de cuestionarla formulando preguntas de este estilo: ¿puede ser la ciencia capaz de explicarlo todo? ¿Se trata de una visión universal de la realidad, o está siempre condicionada por el punto de vista del Hombre? Al gran escritor polaco Stanislaw Lem siempre le interesaron este tipo de cuestiones, de forma que una gran parte de toda su narrativa está ocupada por obras que intentan recapacitar acerca de nuestros límites cognitivos, y ponen en tela de juicio la visión antropocéntrica con la que, sin darnos cuenta, lo valoramos todo a nuestro alrededor. Solaris se enmarca dentro de este grupo de obras. Y no sólo se trata de su novela más conocida; tal vez su obra maestra. Lem creó todo un monumento de poderosas descripciones, atmósferas malsanas que absorben al lector y una potente carga emocional, en el que el hombre viaja a las estrellas a su encuentro con lo desconocido, y acaba por conocerse más a sí mismo.

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Cinco años sin Jerry Goldsmith.

21 julio 2009

por Atreus.

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Cada vez que se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento de uno de los más grandes artistas musicales que ha dado el cine en toda su historia, no puedo dejar de recordar el descorazonador SMS que un colega me envió al día siguiente de su fallecimiento, hace ya cinco años. Por aquel entonces yo ya residía en el extranjero, y no hacía ni quince o veinte minutos de que se me había roto el corazón tras leer la noticia atrasada en Comingsoon. El mensaje, bastante descriptivo acerca del lamentable borreguismo intelectual de nuestra sociedad, y sobre el que no hace falta que haga más comentarios, decía lo siguiente:

Guille, me acabo de enterar que ayer murió Jerry Goldsmith… y en este puto país sólo se habla de la muerte de Carmina Ordoñez. Puta ignorancia.

Hace un año, en el cuarto aniversario, publiqué una entrada en la que comenté cuánto ha significado y continúa significando la música de Jerry Goldsmith para mí. Es breve; podéis leerla clickando AQUÍ. En ella comenté que para el quinto aniversario intentaría preparar una reseña especial acerca de su vida y obra, pero es evidente que a tenor de lo poco que últimamente hemos podido actualizar este blog, me falta el tiempo (y de tan vagoneta que soy, hasta repito el banner y todo!). Que mis palabras del año pasado sirvan, entonces, para volver a homenajear a este gran maestro a quien muchos echamos tremendamente de menos, y del que poco a poco continúo descubriendo verdaderas joyas de ese arte que es la música de cine.

Eso sí. Esta vez, gracias al YouTube, hagamos una recopilación de algunos de sus mejores momentos musicales para que al menos esto no quede tan soso. Algo poco original, la verdad, y considero además que un sólo track independiente no representa ni un mínimo ápice del trabajo de desarrollo musical y de simbiosis con la imagen que puede tener una buena banda sonora (por eso no me gustan los “best of” y demás recopilaciones), pero espero que al menos os gusten estas muestras de auténtico genio.

Vayamos con los vídeos:

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Viendo… ‘La Novia de Frankenstein’ (‘The Bride Of Frankenstein’; 1935), de James Whale.

16 julio 2009

To a new world… of gods and monsters!

por Atreus.

PhotobucketLa Criatura de Frankenstein, uno de los iconos más importantes de la literatura y el cine universales, y figura central de películas como esta absoluta genialidad, nació en la mente de Mary Wollstonecraft Godwin, posteriormente Mary Shelley, durante un sueño que tuvo una noche de 1816.

La historia es bastante conocida: ella, su futuro marido Percy Shelley y el médico y escritor J. W. Polidori entre otros eran los ilustres invitados de Lord Byron en la Villa Diodati, a orillas del Lago de Ginebra en Suiza. Debido a la erupción del volcán Tambora, en Indonesia, ese fue “el año que no tuvo verano”, y las continuas tormentas veraniegas les obligaron a permanecer diversos días recluidos en el interior de la casa, compartiendo la lectura de diversas obras de la literatura gótica alemana al calor del fuego. Una noche, el excéntrico Lord Byron propuso que cada uno de ellos escribiera una historia de espanto, y fue así cómo días más tarde, sumándose a las particulares circunstancias de aquellos días ciertas conversaciones acerca de temas escabrosos relacionados con los misterios de la alquimia y las posibilidades de devolver vida a los cuerpos fallecidos, todo acabó confluyendo en la mente de la futura escritora durante la noche del 21 al 22 de Junio, hace exactamente 193 años.

Terminada y finalmente publicada dos años más tarde gracias a la ayuda de Percy, la novela Frankenstein o el Moderno Prometeo desvelaría el lado más oscuro del alma humana mediante una historia que sorprendería y aterrorizaría a generaciones de lectores, y a la cual, en palabras de Juan José Plans, se le nota una especial sensibilidad femenina en su reflexiones sobre la soledad y el desprecio social que hace que nos compadezcamos más del ser que de su creador.

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CRÍTICA TV: ‘Caprica’ – Episodio Piloto (2009).

22 abril 2009

El episodio piloto de Ciencia-Ficción más maravilloso de los últimos años. Os presentamos Caprica, cincuenta y ocho años antes del extermino Cylon…

por Zinho.

PhotobucketNOTA: Estos minutos de televisión que nos ha brindado Caprica son demasiado filosóficos, románticos y profundos como para hacer una crítica que esté a su altura. La profundidad del argumento planteado en esta hora y media de televisión, y lo que parece que apunta para la futura serie, son argumentos serios, inteligentísimos en su planteamiento y de una anticomercialidad que asusta hasta el punto de que veo claro que esta obra maestra no llegará a finalizar su primera temporada, aunque de eso hablaré luego. Ahora simplemente intentaré responder a todas esas preguntas que esta maravilla de Ron D. Moore ha creado en mí. Vamos allá:

Caprica es el spin-off de Battlestar Galactica, del que ya hablamos aquí meses atrás. Nos sitúa cincuenta y ocho años antes de la caída; es decir, antes de los eventos que iniciaban BSG: el exterminio de los humanos por parte de los Cylon.

En ese contexto, sin guerras de por medio, este episodio piloto nos presenta una sociedad avanzada y a la vez tradicional con todos los problemas que acusa una sociedad global (creando ese paralelismo con la vida real que siempre adora Ron D. Moore): religión, política, tecnología y lucha de clases.

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Maurice Jarre (1924 – 2009).

18 abril 2009

por Atreus.

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Un buen día de 1940, siendo un adolescente de 16 años, Maurice Jarre decidió dedicarse a la música tras quedarse prendado de la Rapsodia Húngara Nº 2 de Franz Liszt, y a pesar de contar con una avanzada edad para ello, formó sus estudios en el Conservatorio de Música de París, trabajó como compositor de música de compañías teatrales y llegó a ser el director del Teatro Nacional Francés durante doce años. Fue autor de numerosos ballets, óperas, cantatas y demás composiciones, y, con el tiempo, acabaría convirtiéndose en uno de los más grandes compositores de música de cine, género para el cual gestó más de 150 bandas sonoras.

A lo largo de su carrera colaboró con Peter Weir (El Año que Vivimos Peligrosamente, La Costa de los Mosquitos, Único Testigo, El Club de los Poetas Muertos), Hitchcock (Topaz), Eastwood (Firefox), John Huston (El Hombre que Pudo Reinar, El Juez de la Horca), Visconti (La Caída de los Dioses), Frankenheimer (The Extraordinary Seaman, Grand Prix, El Tren), Elia Kazan (El Último Magnate), Zeffirelli (Jesús de Nazareth) e incluso con Berlanga (Tamaño Natural). Compuso la música para películas como El Día Más Largo, ¿Arde París?, El Tambor de Hojalata, El Cóndor, Top Secret!, Gorilas en la Niebla, Ghost y Enemigo Mío. Los géneros que tocó son inabarcables, y en los últimos años de su carrera se dedicó de lleno al mundo de la música electrónica (recordemos que su hijo es Jean-Michel Jarre).

Pero sería con el inmenso y todopoderoso cineasta David Lean con quien Jarre encontraría su alma audiovisual y alcanzaría la merecida fama. Con su música para el indispensable cuarteto épico formado por Lawrence de arabia, Doctor Zhivago, Pasaje a la India y La Hija de Ryan, las composiciones de Jarre marcaron un antes y un después en el género tornándose tan inmortales como los respectivos films, y en ellos pudo volcar sus enormes conocimientos en percusión (fue timpanista en los inicios de sus estudios) y en música étnica (en especial la rusa, japonesa, árabe, sudamericana e india). Todo ello bien reflejado en el exotismo melódico de Pasaje a la India, el fuerte carácter ruso en la instrumentalidad y las bellísimas melodías de Doctor Zhivago, y por supuesto en las exuberantes percusiones y sonoridades arábigas de Lawrence de Arabia, donde Jarre definió el estilo musical para las películas de aventuras en el desierto. ¡¡Absolutamente indispensables!!

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Maurice Jarre falleció el pasado 29 de Marzo. Descanse en Paz, Sr. Jarre, y muchas gracias por su importante legado. Y ahora, veanlo dirigir sus mayores éxitos en concierto al frente de la Royal Philharmonic Orchestra en los siguientes orgásmicos vídeos:

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‘Battlestar Galactica’: Y el viaje llegó a su fin.

25 marzo 2009

Tras concluír sus cuatro temporadas con un final brillante, echemos una mirada retrospectiva a esta Obra Maestra de la televisión.

por Atreus.

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Apenas a tres capítulos del cierre definitivo de la que para Zinho y para mí ha sido una de las mejores series de televisión de la historia, pudimos ver un bello momento en que el almirante de la flota Bill Adama (Edward James Olmos) y su primer oficial Saul Tigh (Michael Hogan) debatían el futuro de la tripulación y de la nave insignia, la Galáctica, que durante los últimos duros años de sus vidas fue su mundo particular y su salvación.

Adama: We’re abandoning this ship, Tigh. (“Dejaremos la nave, Tigh”).
Tigh: No! No you can’t do this… (“¡No! No, no debe hacer eso…”)
Adama: I have to, Saul. She’s dying, and we both know it. (…) This ship never let us down. So we’re gonna send her off in style. (“Debo hacerlo, Saul. Se muere, y ambos lo sabemos (…) La nave nunca nos ha defraudado, así que vamos a darle una buena jubilación.”)

Emocionado al cierre de ese capítulo, mi mente divagó y creí entender en esa escena un cierto simbolismo relacionado con la propia serie en sí. Imaginando, pude ver claramente a Ronald D. Moore y David Eick, creador y principal productor de este espectáculo respectivamente, sentados ambos en un sofá, redimidos, e intentando aceptar lo inevitable: Battlestar Galactica debía llegar a un fin… y debía ser un fin digno.

Y afortunadamente, lo han conseguido.

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David Cronenberg y Eduard Punset: una entrevista mítica.

26 enero 2009

Todos somos científicos locos, y la vida es nuestro laboratorio”.

por Atreus.

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Decía el bueno de Federico Fellini que “la televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural”. Y dentro del putrefacto panorama televisivo de nuestro país, que todavía sobreviva un programa de la categoría de Redes, dirigido por el divulgador científico Eduard Punset, no puede sino llamarse milagro. Al igual que Días de Cine, que sigue siendo interesante pese a la marcha de Gasset, la marginalización de estos programas hace que sólo sean emitidos a unas horas intempestivas en las que encajarían mejor los programas del corazón, los “debates” de griterío y mala educación del Gran Hermano, y toda esa telebasura lobotomizadora de encefalograma más plano que la carta de ajuste. Pero ya conocéis la recurrida frase de “el mundo al revés”…

En el año 2002, con motivo de la presentación en nuestro país de la película Spider, en el Festival de Sitges, el carismático Punset tuvo en su programa número 259 bajo el título de “Ciencia, terror y cine” a nada menos que nuestro admirado David Cronenberg. El fascinante cineasta canadiense, en cuyo cine siempre ha enfocado la ciencia desde el punto de vista de la filosofía como método de exploración de la condición humana, mantuvo en dicho programa una amena charla con Punset en la que demostró que posee una mente muy lúcida y donde filosofearon sobre ciencia, tecnología, la complejidad de la mente humana y las claves que definen su particular cine, destilando sabiduría con amenidad, profundidad y de una manera muy accesible (y sí, sin necesidad de porros, como seguro que más de uno sugeriría recurriendo al tópico).

En ESTE enlace del propio Blog de Eduard Punset podéis encontrar una trascripción casi completa de la charla. Pero lo que sin duda os recomiendo es buscar y descargar el mismo programa, que encontraréis muy fácilmente a través del bendito eMule (donde también hay a disposición de quien quiera muchos otros programas antiguos de Redes), ya que, sorpresivamente, se ha convertido en un vídeo muy descargado con el paso de los años.

En definitiva, se trata de una entrevista ideal tanto para los seguidores del cine del canadiense como para todos aquellos quienes poseáis un mínimo de inquietud y afán de conocimiento acerca de nosotros mismos y el mundo en que vivimos. Y recordad que todos los domingos, a las tantas de la noche, tenéis probablemente el mejor programa (desde el punto de vista divulgativo) de la televisión. 😉

Más Posts de Peliculeros relacionados con Cronenberg:
~La Mosca se “metamorfosea” en una ópera (noticia).
~Carpenter, Cronenberg y Landis: Fear On Film.

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¿Dónde están los marcianitos de ‘Inteligencia Artificial’?

17 enero 2009

Viajemos, para los todavía despistados, al simbólico y melancólico mundo futuro de los súper-robots.

por Atreus.

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Gestada durante años por el tandem Stanley Kubrick/Steven Spielberg y ambientada en un futuro no demasiado lejano en que la Humanidad da sus últimos estertores consumida por su propia deshumanización, Inteligencia Artificial (A.I. Artificial Intelligence) narra el angustioso periplo de David, un niño robot “más humano que los humanos” y capaz de amar más que ellos, movido por el amor hacia su madre en su intención de querer ser un niño de verdad.

Sin cortarme un pelo, se trata de una auténtica obra de arte que, espero, tarde o temprano acabará por ser ampliamente reconocida ya no sólo por sus obvias y más que impecables virtudes técnicas, sino también por la profundidad de su discurso filosófico de fondo. Aunque, para ello, es vital que la película en cuestión logre despojarse de una cierta serie de preconceptos, muy habituales en el cine de Spielberg, que han impedido que muchos espectadores lleguen a comprender la moraleja de la misma, que acaba por consolidarse en un tercer acto en el que hacen aparición unos seres que todavía muchos piensan que son alienígenas…

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David Lynch y Alejandro Jodorowsky, unidos en ‘King Shot’.

12 enero 2009

Un proyecto que promete ser una sobredosis masiva de psicotrópicos cinematográficos.

por Atreus.

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( © del storyboard del fondo: Alejandro Jodorowsky, 2006).

Desde que publicamos nuestro último Noticine, han sido bastantes las noticias y rumores de mayor o menor interés surgidas en este mundillo del cine. Podríamos hablar del prometedor regreso del grandioso Peter Weir en The Way Back, de la confirmación del shakespeariano Kenneth Branagh como director de la adaptación de las aventuras comiqueras del súper-héroe Thor (qué cosa más rara…), de los graves problemas legales de Watchmen (y cómo la Fox se ha cubierto de mierda a ojos de todo el mundo), o de muchas otras… Pero creo que aquella que supone más novedad es sin duda la de King Shot, el paranormal proyecto que unirá la creatividad de dos cineastas tendentes a lo abstracto como lo son el chileno Alejandro Jodorowsky y David Lynch, el primero dirigiendo y el segundo produciendo.

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Feliz año Peliculero 2009!!!

31 diciembre 2008

por Zinho.

Photobucket(Esto…  Atreus está de vacaciones, y… bueno, yo… el Potochó… Sorry).

Sip.  Soy yo. Muy buenas a todos. Atreus, amo y señor de la Tierra de los Peliculeros, y servidor, que es vecino de al lado del nene, os queremos desear a todos los Peliculeros un feliz y próspero año 2009, que entra en pocas horas y que me tendrá a mí, vuestro desaparecido favorito, currando mientras suenan las “badaladas” como decimos en Galicia.

Si en Peliculeros podemos pedir algo, es más actualizaciones que os hagan disfrutar más que este año 2008, que ha sido turbulento peliculéramente hablando, pero que nos ha dejado grandes momentos, tanto en la tele, como en el cine, como en la vida real. Momentos peliculeros que guardaremos en nuestro corazón como la primera teta que vimos de jóvenes.

Simplemente desearos desde aquí una gran y larga fiesta para esta noche y las que están por venir. En Peliculeros tendremos un 2009 movidito y esperamos hacerlo mejor que este año casi pasado. FELIZ 2009 y… May the force be with you.

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Viendo… ‘Star Trek: la Película’ (‘Star Trek: The Motion Picture – Director’s Edition’; 1979), de Robert Wise.

3 diciembre 2008

por Atreus.

PhotobucketFue en la noche del 8 de Septiembre de 1966, cuando la cadena estadounidense NBC emitió el primer capítulo de una serie de televisión que, muy poco a poco, acabaría por convertirse en uno de los seriales más importantes de la historia del medio, y por encima de todo, en un fenómeno sociológico y cultural que ya forma parte inherente de la cultura moderna occidental, para bien y para mal.

La novedad de Star Trek era que se trataba de una serie que no hablaba sobre la guerra, sino sobre la paz. Su bienintencionado creador, Gene Roddenberry, aunó algunas de las pautas aventureras de la “Space Ópera” y las sensibilidades sociales de aquellos revolucionarios años sesenta como el pacifismo, la igualdad sexual, las integraciones raciales y culturales o el amor por la naturaleza, con muchas de las constantes filosóficas y humanistas de la Ciencia-Ficción literaria de la época (discursos por aquel entonces escasos en el cine o la televisión), en una amalgama inusual que Roddenberry tomó como medio para poder expresar y compartir dichas inquietudes de forma muy sencilla y digerible, y al mismo tiempo difundir sus esperanzas más optimistas en la posibilidad de un futuro de paz y progreso en que la humanidad consigue erradicar el hambre, las desigualdades, la guerra e incluso el dinero. Todas esas inquietudes, centradas en Grandes Preguntas como nuestro papel en el Cosmos o la búsqueda de Dios, resultaron inusuales en una sociedad más acostumbrada a historias televisivas más típicas de buenazos y malotes, pero al final lograron calar hondo en un público de fieles telespectadores que semana a semana hacían volar sus fantasías y esperanzas junto a la tripulación del USS Enterprise en su búsqueda de respuestas y nuevos mundos a lo largo del Espacio, la última frontera.

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Michael Crichton (1942 – 2008).

6 noviembre 2008

por Atreus.

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Escritor, cineasta, productor, guionista, viajero, deportista, médico, antropólogo, y más alto que una montaña. Asín era Michael Crichton, un hombre multifunciones cuya aventura en el mundo de las letras comenzó en Harvard y Cambridge siendo muy joven, y alcanzó su punto más álgido en 1993 cuando Steven Spielberg convirtió en un éxito mundial la que es su obra más afamada: Parque Jurásico, la segunda  novela adulta que leí siendo yo un mero lechón.

Desde que su libro La Amenaza de Andrómeda fuera convertido por Robert Wise en un gran film en 1971, su carrera estaría muy unida al mundo del cine durante las siguientes tres décadas: dirigió las adaptaciones de sus propias novelas Almas de Metal y El Primer Gran Asalto al Tren; adaptó a Robin Cook en Coma (que también dirigió); escribió y posteriormente guionizó Parque Jurásico y Sol Naciente; terminó la realización de El Guerrero Nº13; y aparte de ser el autor de otras novelas como Congo, Esfera, Rescate en el Tiempo, El Hombre Terminal y El Mundo Perdido (la mayoría adaptadas en películas muy inferiores a sus libros), fue también el creador y productor de una de las series más exitosas e influyentes de la historia: Urgencias, basada en su libro Un Caso de Urgencia.

Para la mayoría de sus obras, el bueno de Crichton realizaba exhaustivas documentaciones con el objetivo de tratar uno o dos conceptos científicos o tecnológicos con el objetivo de desarrollarlos y explorar sus consecuencias tanto positivas como negativas, queriendo al mismo tiempo acercarlos al gran público y entretenerlo a través de historias construidas con grandes dosis de intriga o aventura. A este género se le suele llamar Techno-Thriller, y él fue su máximo exponente. En otras ocasiones se salía de esta regla como en El Primer Gran Asalto al Tren (intriga victoriana), Devoradores de Cadáveres (o El Guerrero Nº 13, original experimento realizado en base a textos de la antiguedad) y otras, pero Crichton fue, por encima de todo, un escritor que hizo de la Ciencia-Ficción su medio de expresar las inquietudes morales y sociales de la ciencia.

Por tantas horas de entretenimiento, por tus geniales pelis de culto de los 70 y especialmente por ser el responsable de una de las más marcantes de mi infancia, muchas gracias por todo y descansa en Paz, Michael.