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Comiqueando… ‘Némesis’ (‘Nemesis’; 2009), de Mark Millar y Steve McNiven.

10 noviembre 2011

” ‘Nemesis’ es una inversión del arquetipo de Bruce Wayne o Tony Stark. ¿Y si este genio billonario fuese simplemente mierda, y lo único que se interpone entre él y la ciudad fuese la policía? Es Batman contra el Comisario Gordon, de un modo extraño, o quizás una versión supervillana de ‘Se7en’. Un anarquista billonario contra la gente normal. El Joker es lo mejor de las películas de Batman, así que este tío es algo así como un amalgama de todas las cosas que nos gustan”. (Mark Millar. He rocks).

Por Zinho.

“…Why so similar?”

Némesis es un cómic escrito por Mark Millar y dibujado por Steve McNiven allá por 2009. Es la historia de un superhéroe con grandes medios a su alcance y una inteligencia brutal que viste de blanco, con la única pega de ser un cabronazo villano epicodecadente que asesina policías, en vez de un buen vecino que ayuda a acabar con los malosos. Todo mu rico. Se espera una secuela en un futuro.

Némesis se harta de cargarse a los mejores policías de Asia y decide fijarse su próximo objetivo, asesinar, machacar, destrozar y ridiculizar de la manera más peliculera posible a Blake Morrow, policía de reconocida fama que ha logrado un récord en el descenso de la criminalidad en Washington D. C. Los dos aceptan el duelo como un cara a cara entre grandes.

Y esto sólo son las cinco primeras páginas del cómic. A partir de ahí, CATAPÚM!!!!

El cómic Némesis es una nueva muestra de la capacidad de Mark Millar (el de la derecha, con el perruco) de lograr unir en una historia con mucho acierto todos los detalles que le han hecho famoso como guionista. Acción a raudales, brutalidad y violencia extrema, diálogos directos y recogidos de la mejor tradición ochentera del cine de sudor y cerveza, y como no, un gran giro final que sorprende, es original y replantea toda la historia cuando menos lo esperabas (y a un nivel awesome difícil de encontrar).

Os presento una crítica libre de spoilers y al final de la misma, tras un leve aviso en verde, un resumen y teorías jugosas sobre el argumento detripando cosas como un poseso. Avisaos quedáis.

A los fieles a esta página (esos veinte héroes del Apocalipsis), os acordaréis de que dije en la crítica de Tintín que la peli era como un tiro, que iba a saco. Vale, pues este cómic es lo mismo, pero si ese tiro fuera disparado desde la escopeta más avanzada del ejército norteamericano y se llevara por delante a unos doscientos mil machotes.

El cómic es entretenido de cojones. Las atrocidades que comete Némesis durante la historia son a partes iguales una genialidad digna del mejor Joker en modo Megacaos y un torrente de actos que encabronan a nuestro héroe, el pobre Blake Morrow, que se saca de la manga todas sus argucias con tal de atrapar al sanguinario villano.

Quizás la historia peca de ir demasiado a saco. Las escenas donde Némesis da rienda suelta a su don para joder around the world son siempre tan espectaculares y se disfrutan tanto que se quedan cortas. Casi todas sus escenas de matanza y encabronamiento se inician cuando el plan está en su zenit, con lo bonito que sería poder ver su desarrollo, o como llega a los sitios (aparecer en el ala del Air Force One mola mucho, pero ver cómo llegas ahí sin ser detectado mola más, y eso brilla por su ausencia).

De hecho, la magnificencia de las acciones de Némesis dejan en ridículo todas las respuestas de Blake. El policía siempre va a contracorriente, como buen protagonista sobrepasado por los acontecimientos. Blake también tiene sus propios momentos de jefote policíaco, pero su personaje, justo, recto, eficiente, es demasiado plano para poder competir con las barbaridades de su, nunca mejor dicho, némesis.

Con todo esto dicho, el cómic tiene dos puntos de interés evidentes: Saber cuál es el siguiente paso de Némesis, y cuál será el plan de Blake para intentar detenerlo. El cómic pivota entre estos dos puntos mientras nos hilan la historia de Némesis, sus motivaciones y un poco por encima, las vicisitudes que rodean la vida de Blake, metido en todo este follón por culpa de un supuesto encuentro pasado con el villano que éste recuerda en el momento justo (delante de millones de espectadores que ven horrorizados su discurso al lado de cierta persona políticamente importante).

“-¡DEJA…. DE… TIRARME… EL KEPTCHUP!”

Por supuesto, en esta historia hay giros esenciales en las últimas páginas que replantean este argumento y que paso a destrozar unas líneas más abajo, pero, sin spoilers, hay que decir que las sorpresas preparadas por Mark Millar en este relato van más allá del giro argumental shyamalanquero que tanto se lleva.

Millar disfruta y hace disfrutar con cada una de las putadas en su máximo exponente que ofrece Némesis en las páginas del cómic. Cuando crees que Némesis ha ido hasta el límite, Millar tiene un as bajo la manga  y te suelta un plan todavía más impresionante del malvado y blanquecino antihéroe. Todo en este guión va como la seda. Exactamente, como si la seda la hubiera enganchado un guepardo y corriese con ella a toda pastilla.

Némesis es un ser desatado, capaz de planes perfectamente preparados con la última tecnología, y también de dar de hostias a tropecientos policías con esas manitas que Dios le ha dao. El secuestro que realiza de dos personas importantes a mitad de toda la gresca que organiza en la capital de EE. UU. es especialmente terrorífico y la perfecta muestra de su parecido con el Joker (demasiado en algunos casos). Es un loco que sólo quiere ver el mundo arder. El por qué, al final.

En las páginas finales, como digo, Millar introduce las sorpresas que tiene preparadas y que, afortunadamente,  encajan como un guante. Es más, Millar da un giro que redirige toda la historia hacia un universo mucho más interesante, que la abre a una posible secuela que promete ser incluso más interesante que esta primera parte. El único problema quizás sea la última página, que tras varias revelaciones sorprendentes añade otro punto de incógnita que en este caso parece innecesario y un poco forzado de cara a dejar a todos los lectores dándole vueltas a lo sucedido hasta que aparezca la secuela. Una página que parece más un vende cómics sacado del tiesto que una revelación acorde con todo lo contado (incluido los otros giros argumentales).

“-Easy Rider dicen… aficionaos…”

En fin, que desde el punto de vista de guión, el cómic es una gozada, os tendrá enganchados en las dos / tres horitas en la que os lo ventilareis, y una vez acabado vais a pedir más. Una gran historia, no cabe duda.

Pasando al terreno pictórico, el trabajo de Steve McNiven es, como en sus anteriores colaboraciones con Millar (Civil War, Old man Logan), impecable.

McNiven no tiene problemas en casi ningún sector del dibujo. Es bueno en los primeros planos, espléndido en los detalles, y sin fallos en planos abiertos con aviones, coches y demás vehículos. No hay problemas con las proporciones, sabe dar consistencia a los personajes evidenciando sus emociones a través del dibujo, y en cuanto a la violencia, pues se nota que con Millar trabaja a gusto. No se corta, y le mola.

El coloreado del cómic, pues bien, sin nada destacable ni nada que reprochar. No soy un gran fan del coloreado de los últimos años en los cómics actuales, excesivamente digital con respecto al pasado, pero en honor a la verdad hoy día es siempre así y en este cómic, afortunadamente, pasa desapercibido para un reticente como servidora de ustedes.

La edición que yo he me agenciado, la de tapa dura con todos los números, contiene páginas extra con dibujos del cómic antes de añadirle el color, que ayudan a comprobar el excelente trabajo realizado por el dibujante, un maestro a la hora de dotar de ritmo frenético todas las secuencias de acción, sin innovar en el esquema clásico de viñetas ni aportar planos novedosos. Cosa que no hacía falta aquí.

Conste en acta peliculera que mi nunca suficientemente bien elogiado Atreus podría daros una mejor opinión y análisis del dibujo del cómic, habida cuenta de las maravillas que él sabe hacer, y de su dominio del arte pictórico. A ver si en los comentarios se nos anima a ampliar este análisis, que será mas instructivo que el mío en cuestiones técnicas, de trazo, y de goma de borrar.

“-Decid jaaaarlll”

Análisis del final con SPOILERACOS DE LOS GORDOS.

¿Estamos todos? Sólo los que han leído el cómic, ¿Eh? Si no, vosotros mismos… En fin, vamos a ver.

Antes de ser derrotado, Némesis revela que su supuesta venganza contra Blake no es más que un engaño, que en realidad es un loco millonario aburrido. Tras vencerle, Blake recibe poco después una carta que revela la verdad sobre Némesis cambiado toda la historia de una forma que yo pocas veces había visto hacer de tan magnífica forma.

Némesis no existe. En realidad, una corporación empresarial ha creado el entretenimiento definitivo para los ultramillonarios. Convertirlos en megavillanos con dinero de sobra de presupuesto a su disposición y un mundo por petar. Así que Némesis no es más que la imagen que millonarios asiáticos primero, y por lo que parece de todo el mundo a partir del final del cómic, usan para llevar a cabo sus más sanguinarios sueños. Por lo tanto Némesis volverá, siempre volverá.

Una idea de tan simple que es acojonante que no se le haya pasado a nadie por la cabeza antes (y si ha sido así, los comentarios están dispuestos para que ridiculicéis mi cultura comiquera). Decir que me encanta es poco, es tan genial y con tantas posibilidades que te obliga a releer el cómic pensando, ahora sí, en todo lo que está por venir, convirtiendo a la historia en el maravilloso prólogo de una batalla de proporciones épicas. No sólo contra Némesis, sino contra la empresa misma que lo ha “creado”. Diez puntos y una oreo para el señor Millar. Porque that´s the way, you biches.

“Némesis vengándose de los cabrones que le pusieron cal en la ropa y en la pintura de coche…”

Poooor eso, por lo mucho que me ha gustado ese giro, es por lo que no acabo de entender del todo la necesidad de esas dos últimas páginas, ese giro final “vamosmásalláqueaestoslosdejamosasesualespadosaños” que eleva el conflicto a dos ideas muy peligrosas para la historia, habida cuenta de adonde había logrado llevarnos.

La carta que Blake lee, donde la empresa dueña de la marca Némesis le revela toda la verdad, fue escrita diez años antes de todos los acontecimientos del cómic, y dejada en el restaurante donde Blake la recibe con dos instrucciones, dársela al policía ese mismo día que aparece con su mujer, y acompañar la carta con el mejor vino del mundo.

En la página final, un anciano bebe vino en una playa.

Vale. Bueno. Venga. Teníamos una idea genial que presentaba un futuro guay a la historia, y de pronto le haces un zasca en forma de revelación timey winey. Antes decía que este giro mete al argumento en dos posibles idas de olla que a mi juicio no le benefician. Así es como lo veo yo:

O por un lado, todo lo sucedido forma parte de un plan maestro de un señor en una playa que deja a Dios en bragas y que hace añicos cualquier rastro de verosimilitud (repito, la carta fue escrita diez años antes), o por otro (teoría made in me que lo vais a flipar), el propio Blake se envió desde la playa esa carta haciéndola llegar al pasado a sabiendas de todo lo que iba a suceder. Lo dicho,  a lo mejor es que el doctah me influye demasiado últimamente…

También existe la tercera opción, en la que seguro muchos estaréis de acuerdo: Mis dos ideas son unas peliculeradas y la historia avanzará por otros derroteros que ni me imagino. Por manta. Os invito a dejar alguna teoría en los comentarios.

Veremos cómo avanza, pero lo dicho, sin esas dos últimas páginas me hubiese quedado mejor el cómic y las ganas de ir a por la secuela se habrían quedado intactas.

Fin momento SPOILERACOS DE LOS GORDOS.

Hasta aquí el análisis de este sacrosanto cómic. Como detalle curioso, os recomiendo una charla de Nacho Vigalondo en unas conferencias de la UCM sobre Mark Millar. Son diez partes, la primera AQUÍ. Repasa de manera divertida la carrera del guionista escocés y las razones de por qué es tan condenadamente bueno. Muy interesante.

Ale, que os guste, y a los ya lectores del cómic, a esperar la secuela.

¿Por qué Brad Pitt y Johnny Depp en la foto final? ¡It´s trolling time, Google Search!”.

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One comment

  1. Sinceramente, el final me ha jodido, no me gustan los finales tan abiertos para poder hacer una secuela, ni tampoco me gusta que no se sepa quién es Nemésis… pero aún así el comic me ha encantado… Una de las mejores compras que he hecho.

    Tú idea de que sea Blake el que lo haya orquestado todo no me parece tan descabellada…



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