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Leyendo… ‘Ubik’ (1969), de Philip K. Dick.

19 agosto 2008

“La realidad es aquello que, cuando dejas de creer en ella, no desaparece” (Dick).

por Atreus.

PhotobucketEn un mundo futuro en que diferentes clases de capacidades psíquicas están a la orden del día, Glenn Runciter, el anciano presidente de Runciter Asociados, compañía que combate criminales psíquicos y el espionaje industrial, sufre el mortal ataque de un grupo rival mientras viajaba a Luna para supervisar un trabajo junto a un numeroso grupo de trabajadores dotados de poderes mentales. Ellos, liderados por Joe Chip, intentan regresar a Tierra a tiempo de preservar a su jefe en estado de semivida y así salvar su mente, pero llegan tarde. Sin embargo, una serie de sucesos inexplicables que ponen en entredicho la persistencia de la realidad aparente, comienzan a fustigar al grupo de trabajadores cada vez más, alterando el mundo que les rodea e incluso acabando poco a poco con ellos… ¿Qué sucedió realmente en Luna? ¿Qué está sucediendo con la endeble realidad material que envuelve a los protagonistas? Y sobre todo… ¿qué coño es Ubik?

Esta novela de Dick, que recientemente he leído por segunda vez desde que el gran Zinho me la regalara en 2004, es única e irrepetible como su propio autor, y en ella nos encontramos de lleno con las más importantes constantes paranoides y metafísicas que marcaron su obra literaria y su mente, y que han convertido a Ubik en su obra maestra a vista de la mayoría de sus lectores más entendidos, y asimismo en una de las obras más importantes del género.

Philip Kindred Dick, nacido en 1928 en California, es hoy día conocido mundialmente por ser el escritor del libro que inspiró Blade Runner (¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?), pero en su producción literaria escribió una enorme cantidad de novelas y relatos que trascienden el género, y en los que de una forma admirablemente compulsiva, vertió todas sus obsesiones y paranoias, resultados de una personalidad dominada por traumas, misteriosos sueños, revelaciones y experiencias místicas para las que a lo largo de su vida y su obra intentó hallar una respuesta (I-Ching, drogas, arquetipos de Jung…), quizá provocadas por principios de esquizofrenia y el largo consumo de estupefacientes. Una vida casi más abrumadora y fascinante que su propia ficción, a la que os animo a acercaros con la Wikipedia o, mejor aún, con el interesantísimo libro Yo Estoy Vivo y Vosotros Estáis Muertos de Emmanuel Carrère.

PhotobucketVolviendo al terreno literario, en cierto modo, la situación de Dick fue bastante parecida a la de Ray Bradbury, pues jamás necesitó perderse en diatribas científicas con las que justificar sus narraciones. Esta manera de utilizar la ciencia de forma impía a ojos de muchos le valió no pocas críticas a lo largo de toda su trayectoria, y le ayudó a ganar esa imagen de autor marginal e inadaptado a cualquier género. Tras su fallecimiento en 1982 (antes que pudiera contemplar Blade Runner en los cines), la popularidad de sus obras y el culto hacia su persona fue creciendo a la par que el llamado movimiento Cyberpunk, hasta convertirse en el gran gurú y figura de referencia literaria que es hoy día. Prueba de ello es que sus geniales tratados acerca de las confusiones entre existencias yuxtapuestas y de los conflictos entre realidad y fantasía han marcado a multitud de obras y autores posteriores, y especialmente en el terreno cinematográfico, como podemos comprobar a través de ejemplos como Matrix, Abre Los Ojos, Dark City o Desafío Total, que es una adaptación de su relato Podemos Recordarlo Todo Por Usted. Películas de mayor o menor celebridad y calidad, pero que en el fondo siempre caen en lo mismo: dejar apartados los discursos “dickianos” acerca de la condición humana en pro del espectáculo y la vistosidad de los elementos científicos de turno.

Porque la impresión que da la obra de Dick es que, más que preocuparse de si un determinado elemento científico podría ser creado por la ciencia, se preocupaba realmente de si podría ser concebido por el patetismo del hombre, de modo que tanto los autómatas o los tanques de semivida de Ubik, como las máquinas de empatía de Mercer o los animales artificiales de ¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas? (de momento sus dos únicos libros que he leído), son en el fondo gilipolleces tecnológicas que sirven para demostrar nuestras fragilidades morales. Y Ubik es una obra moralista y discursiva a varios niveles, aunque para captarlo tengamos que esforzarnos en desentrañarlos a través de su entretenida historia llena de intriga y brutal ironía, y su sencillo y efectivo lenguaje sin adornos de ninguna clase.

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El mundo que nos describe Dick en Ubik es de un consumismo tan exagerado y divertidamente enfermo que alcanza la paranoia. En él, las habilidades psíquicas de los inerciales, los telépatas, los precogs y otros etcéteras son aprovechadas por motivos comerciales destinados al espionaje y al contraespionaje entre empresas, y los robots más cínicos y carentes de humor rodean a las personas hasta en los objetos más comunes y necesarios de la vida cotidiana. Todos y cada uno de los aparatos más mundanos, desde las cafeteras, los robots de limpieza, las máquinas expendedoras de tabaco o hasta las mismísimas puertas de las casas, son autómatas que sólo funcionan a base de monedas y vigilan que las personas no olviden las contribuciones por su uso so pena de denuncia, hasta el punto que para abrir una mísera puerta haya dos opciones: o pagar, o joderte.

En este panorama es en donde se sitúan los protagonistas de esta historia, y en especial Joe Chip, paradigma del universo literario de Dick: un personaje mundano e inadaptado que acabará enfrentándose fuerzas inexplicables, puro “alter ego” del autor que tal vez refleje la situación de marginalización y rechazo a que el autor fue siempre sometido tanto en el campo literario como en el mismo terreno social. Chip, principal técnico de Runciter, es un antihéroe perfecto, un inadaptado lleno de fallos, temores e incapacidades al que siempre le falta dinero, que vive en una pocilga y que diariamente sufre encontronazos con los autómatas que le rodean intentando razonar con ellos en vano, dando como resultado unos divertidísimos y totalmente surrealistas diálogos entre él y dichos objetos, como las discusiones que mantiene con las tercas puertas de su apartamento. Y cuando sucede el primer punto de inflexión de la narración, tanto Chip como el resto de personajes de su grupo experimentarán situaciones encadenadas que los superarán infinitamente, incluyendo una magistral secuencia en que nuestro protagonista se enfrenta a su propia destrucción física y a la muerte, que es, desde el punto de vista literario, absolutamente alucinante y asfixiante.

Siguiendo de cerca conceptos como el “American Dreamin’” y amplificándolos hasta la abstracción, Dick nos sugiere que el consumismo, las modas, las tecnologías y demás cosas nos hacen vivir en un mundo ilusorio que con el tiempo no podremos saber diferenciar de la realidad, y Ubik es la historia de unos personajes que se ven obligados a evitar su propia “segunda muerte” gracias a la magia de un mero producto de consumo. Es algo asín como una reviravuelta cínica del mito platónico de la caverna, en que la realidad ilusoria de los habitantes de la cueva (del libro) se desmorona ya no porque hayan ganado el verdadero conocimiento, sino por mediación de incontrolables fuerzas externas, y con el añadido de que para ellos todavía persiste la duda de si el mundo del exterior de la cueva puede ser igual o más ilusorio que el anterior, en un laberinto de irrealidades que se superponen en diferentes niveles. Acabo de releer este último párrafo y me he dicho a mí mismo “…¿ein?”, pero en fin, ahí queda. 😉

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Y mientras tanto, la pregunta siempre permanecerá en el aire. ¿Qué es Ubik? Allá fuera, en el mundo ¿real?, Ubik puede ser la simple excusa que ayuda a los mantenidos en semivida a evitar su progresivo deterioro mental. Allá dentro, en el onírico y abstracto mundo de la semivida, Ubik puede ser la representación metafísica de la salvación, de Dios, o de lo que coño sea, en la forma de un cómodo aerosol. Para el propio Dick, Ubik podría ser entendido como el sustrato único e inalterable del que parte el laberinto de realidades e ilusiones superpuestas en el que nos vemos inmersos (¿ein?). Y aquí fuera, para nosotros los lectores, en nuestro mundo ¿real?, Ubik puede ser todo ello, pero especialmente, la ironía máxima de cómo los productos de consumo salvan la vida de las personas.

¡Brillante, Dick!

Un libro único que no dejará a nadie indiferente. Y como siempre, todo comentario es bienvenido. 😉

Disponibilidad: en la colección Solaris Ficción de La Factoría de Ideas.

Artículo relacionado: crítica de Blade Runner: The Final Cut.

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28 comentarios

  1. Muy buena la reseña. Ubik es un libro genial, y Dick un escritor enorme. Hoy en día sus narraciones ni siquiera parecen ciencia ficción. La realidad se parece cada vez más a sus fantasías, lo cual es una ironía que seguramente le hubiera gustado.


  2. Muy de cuerdo contigo, Eric.

    Tras haber leído este y ‘Sueñan los Androides…’, ¿cuales de estos tres libros me recomiendas para continuar con Dick: ‘VALIS’, ‘Lotería Solar’, o ‘El Hombre en el Castillo’? (si es que has leído alguno de ellos, claro 😉 )

    La verdad es que tras releer ‘Ubik’, y especialmente tras reflexionarlo para escribir la reseña, ¡me he quedado con ganas de más!

    Saludos.


  3. Valis: es el canto del cisne de Dick, la esquizofrenia en estado puro. Genial. Los otros dos también son muy buenos. Si tienes por ahí “Los tres estigmas de Palmer Eldritch” y “Tiempo de Marte”, esos tampoco deberían faltar.
    Saludos!


  4. Entonces le echaré el guante a VALIS, y espero tener tiempo pronto para devorarlo. ¡Gracias por el consejo, compañero! Un saludo.


  5. Hola!


  6. Espero no haber llegado tarde:

    Primeramente darte la enhorabuena por tan lucida reseña, respecto a tu pregunta yo me reconsidera en decantarame por: “El hombre en el castillo” y después me iría derecho a por “Los tres estigmas de Palmer Eldritch” o “Una mirada a la oscuridad”.

    “Valis” (en mi opinión su mejor novela, pero también la mas intrincada) la dejaría para mas adelante, si tan solo has leído dos libros de Dick, quizás solo quizás, puede llegar a atragantársete, “pero quien sabe…” lo mismo la coges y te encanta.

    Un saludo a todos los peliculeros.


  7. Gracias enormes por tu recomendación, Carlos.

    Aunque haya pasado casi un año desde los comentarios previos, llegas a tiempo, y te diré por qué: todavía no he podido comprar ningún otro libro de Dick porque sencillamente apenas los hay editados en libro de bolsillo! Y te aseguro que me fastidia mucho, porque no tengo posibilidades de andar comprando libros por valores de entre los 15 y los 25 €, pues me parece una pasada. Y todavía parece que pasará mucho tiempo hasta que la Editorial Minotauro, la cual que yo sepa tiene el catálogo más amplio de libros de Dick de nuestro país, comience a editarlos también en ese formato.

    Lo mismo me sucede con Matheson. A excepción de su IMPRESIONANTE ‘I Am Legend’, el resto sólo lo encuentro en grande… y en caro.

    Por eso de momento estoy atascado. Pero tendré en cuenta la recomendación, y ojalá pueda leerlos pronto. Ganas no me faltan…

    Saludos y gracias por tus comentarios.


  8. Hola. Sabía que estaba esta entrada pero no la había leído aún, pero ya que hablamos recientemente de «Ubik», me he animado a hacerlo sabiendo que iba a encontrarme con un buen referente y así ha sido.

    Tengo un ejemplar de «Ubik» en casa y no he podido leerlo. A falta de solucionar esta circunstancia, tengo que decir que a mi sinceramente este autor no me entusiasma. La famosa de «sueñan los androides con ovejas eléctricas» es la única que he leído de el, y aunque suene a sacrilegio, me gusta más la adaptación cinematográfica que el libro. Las posteriores adaptaciones que han realizado de sus obras me han dejado con cierta indiferencia, pero esto ha podido ser por el paulatino descenso en la calidad de las producciones de cine. Cuando lea «Ubik» ya os contaré algo.

    De todas formas adelanto que mi critica no será literaria, sino que lo intentará ser desde el punto de vista de la ciencia-ficción. Tampoco del filosófico. Esto es lo que me produce indiferencia de Dick. La ciencia de este autor, se reduce a esas «gilipolleces tecnológicas» que no suelen ser más que un pretexto para dar base a sus paranoias mentales, y que por este motivo no suelen tener base alguna, cosa que no casa muy bien con el género de la ciencia-ficción, por lo menos la que a mi me gusta.

    Está bien basar un libro en aleraciones de la realidad, pero basar tu obra entera en ella me parece enfermizo, como parece ser que lo estaba. Por eso que tanta adpatación de Dick a cine sobre el mismso tema me parece abusivo, y el género postmoderno, ditópico y ciberpunk beben mucho de el, pero la ciencia-ficción es mucho más que la única visión enfemiza y negativista del hombre y su papel en el cosmos.

    Saludos cordiales.


  9. Por supuesto que la C-F es mucho más de lo que señalas en tu último párrafo. Pero NO la C-F de P.K. Dick, y lo más malo que se le podría hacer a un autor de lo que sea, sería hacer que alterara su obra para amoldarla mejor dentro de lo que unos podrían considerar que son los horizontes de un género.

    Precisamente el hecho de que toda -o casi- toda la bibliografía de un autor gire en torno a unos cuantos conceptos concretos no me parece ni mucho menos malo, sino todo lo contrario, ya que ello demuestra que ese autor utilizaba un determinado arte para verter de cualquier forma sus obsesiones o inquietudes personales, y esa es una de las características más importantes (si no la que más) que definen a la perfección lo que es un Autor, con mayúscula. Y además de eso, también se comprende porque Dick estaba enfermidísimo 😀

    Luego, como es obvio, todo lo demás es simplemente cuestión de gustos. Lo bueno del género de la anticipación es que tienen cabida tanto el componente tecnológico como el componente humano/social, y muchas veces sin que uno toque al otro. ¡Y eso es lo que más me gusta! Valen perfectamente tanto un epistémico Stanislaw Lem chorreando páginas y páginas de detalles sobre un concepto cualquiera, como un poético Bradbury al que no le interesa saber que el agua se compone de hidrógeno y oxígeno para poder hablar de nuestro futuro… y ambos son los responsables de -de momento- las dos mayores obras maestras del género que me he podido meter entre ojos y “celebro”!

    Es cuestión de gustos. Pero que conste que un buen seguidor del género tiene que conocer todos sus diversos estilos: hard, soft, utopías, ucronías, aventura, acción… DICK… etc, ¿eh? 😉

    PD: “Sueñan los Androides…” también me dejó un poco indiferente. Hace mucho tiempo, claro. Y yo también prefiero Blade Runner, por supuestísimo, pero más que una “adaptación”, es una película que toma esa novela como punto de partida para ir por otros derroteros… Creo.


  10. Tienes razón en que P.K. Dick puede tener preferencia por un tema en particular, de la misma forma que Asimov, por ejemplo, se centra en las Leyes Robóticas.

    Lo que pasa es que por en Asimov se encuentra un fin de forma más clara, el ámbito en el que se mueve tiene fronteras accesibles. Dick sin embargo se mueve en un laberinto angustioso algo masoquista ¿son plausibles los artilugios que describe mediante los cuales se manipula la realidad sintiente? ¿en qué forma? No le interesa. Para Dick la CiFi es solo un pretexto para sus paranoias, pero para los escritores de este género, la Cifi es un fin en si mismo.

    Por supuesto que hay que conocer todos los géneros y subgéneros, lo que pasa es que me gusta distinguir entre los autores que pienso aportan cosas a la CiFi, y los que la utilizan como única vía para expresar otras cosas gracias a su flexibilidad y «maleabilidad». Todo esto no sin cierta ansia en ver que aporta «Ubik». 😉

    Saludos


  11. Hola. Retomo el tema para enlazar un artículo, en el que el propio Ray se define como escritor del «genero fantástico». Creo que en el fondo, Dick tampoco lo era, aunque desconozco si personalmente se autocatalogo.

    El artículo

    PD: ojito con la pinta que se gasta el tio Ray, eso si que es ciencia-ficción de la dura.


  12. En “Si el Sol Muere”, un libro de 1965 de entrevistas sobre los inicios de la carrera espacial al que le tengo ganas, la periodista Oriana Fallaci (aparentemente MUY famosa) entrevista, entre otros muchos, al gran Ray, y este dice: “Bien, toda la vida llamándome escritor de Ciencia-Ficción… y aún no he entendido lo que significa. Desde hace algún tiempo me llaman “escritor de la Era Espacial. Suena algo más respetable, pero tampoco entiendo qué significa. Sólamente el que hace 20 años todos se burlaban de mí.” 😀

    Cuestiones de géneros. Es que estamos hablando de dos autores que sacaban de sus entrañas sus inquietudes vitales, sin importarles que fuera etiquetado como X o Y (al menos Ray). Pero está claro que a la hora de clasificar, está más que claro que obras como “Crónicas Marcianas”, “Fahrenheit” o muchos de sus poéticos y maravillosos relatos sólo pueden clasificarse como C-F, igual que las paranoias de “Peka” Dick. (Eso sí, no sé qué es lo que este pensaba de su “etiqueta”).

    Gracias por el artículo! Y vaya pintas de tirolés-marinerito, jeje. Ahora el pobre está casi impedido en silla de ruedas… :_(


  13. Vaya, desconocía el actual estado del Sr. Bradbury, no he llegado a leerlo. Lo lamento.

    Novedades sobre Ubik: he empezado a leerle, y he de confesar que, a pesar de que se cumplen mis expectativas y que lo que tiene de ciencia-ficción no es más que la estética, es original y está bien contada… de momento.

    Saludos


  14. Bueno, a ver qué tal. A ver si te gusta. Recuerda que no hay nada de ciencia per se pero sí de anticipación social y mucho de, en el fondo, las consecuencias psicológicas de la ciencia. Y aventuras y misterio!

    Y seguro que te lo habrás leído un buen par de veces, pero acerca de lo que comentábamos antes sobre qué es más y qué es menos C-F, recomiendo a todos la magnífica definición/estudio que hay en el SITIO escrita por tus colegas (que como a tí tb te han publicado en el SITIO, ahora son tus colegas ;-D ) G.Sánchez y E.Gallego.


  15. Hola Guillermo. Conozco esa estupenda definición de mis colegas, si observas verás un comentario mío por ahí. Esa definición es también la que hay en la Wikipedia en Español.

    Reconozco que soy puñetero y quisquilloso con esto de la ciencia-ficción, y que lo importante en el fondo es disfrutar de una buena lectura o de una buena película, es solo que el tema de los telépatas ya se coge un poco por lo pelos, y si enciman viajan con la mente en el tiempo y modifican los acontecimientos, me parece de difícil justificación. En la CiFi se intenta por una especie de convenio, no caer en estas elucubraciones imaginarias más del género fantástico que otra cosa.

    Pero bueno, lo importante es que de momento, estoy disfrutando de la lectura.

    Saludos


  16. Es que para mí eso sería encadenarlo a unos parámetros fijos y obligatorios, y lo que yo siempre he pensado es que no existe tal convenio…

    Creo que deberíamos llamarlo “Género X”, porque con esta conversación estamos experimentando al 100% las mismas razones por las que le llovieron tantos palos al pobre Hugo Gernsback :-D.

    Mi opinión es la siguiente (basada tb en conversaciones mantenidas en otros lugares): Se trata de un problema semántico, causado tal vez por dar demasiada importancia al componente científico y a la justificación del mismo sólo por el hecho de que la palabra “ciencia” yace en el mismo nombre definitorio del género. Pero ya sabemos que ese término es totalmente imperfecto (…aunque mejor que los otros que se sugirieron por aquel entonces para sustituírlo). Y que dentro de él, hay incontables vertientes, que se sostendrán con unos u otros parámetros más o menos fijos, como por ejemplo los que tú mencionas. Pero en general, este, el “Género X”, la C/F, es el género que es capaz de englobar a Bradbury y a Clarke, y a Dick y a Ballard… en fin, a toda la “Kelly Family”. 😉

    PD: al hilo de esto, me interesa tu opinión sobre un tema: qué opinas de ese Asimov despreocupado que va e introduce de sopetón una constante parapsicológica/”magufa” en sus volúmenes dos y tres de su Fundación?


  17. Que casualidad, no conocía al tal Hugo Gernsback ese, aunque si a las famosas publicaciones de los 50 (si no estoy equivocado), y precisamente ayer o antes de ayer leí un articulo sobre el.

    Bueno. Pienso que si ha de existir un mínimo convenio para poder definir algo, aunque supongo que esto lo das por sentado, ya que si no ¿como demonios podríamos definir las cosas?

    Como tampoco somo nosotros nadie para incluir o excluir a nada de un género, lo dejo en que «la ciencia-ficción que más me gusta a mi», es la que explicaba.

    Sobre Asimov: constituyó una sorpresa para todo el mundo que nada más y nada menos que el patilludo doctor hiciera uso de la parapsicología para incluirla en sus obras, pero ahí está. No obstante, el tratamiento que Asimov hace de la telepatía sigue los parámetros formales que caracterizan la obra de este escritor. Además de esto, la telepatía al menos, no está totalmente descartada por la ciencia, de hecho hay experimentos en los que determinados individuos han adivinado los dibujos que habían tras unas cartas sin verlas, en una proporción que no se puede explicar por las leyes de la probabilidad. Esto no demuestra que la telepatía exista, pero si que muestra que el cerebro tiene unas capacidades que no han sido descubiertas.

    Aquí es donde se puede encontrar las diferencias entre un escritor y otro: Asimov especula con esta puerta abierta sobre esa capacidad desconocida del cerebro que deja justificada, y no se saca capacidades de la chistera como la de Dick, en la que la prota morenita puede nada más y nada menos, que viajar al pasado no solo para verlo lo que sería hasta cierto punto admisible, sino para interactuar con el. Se trataría de algo así como de telequinesis en el tiempo, así por el morro, sin hiperespacio ni condensadores de fluzo. Por lo menos por lo que llevo leído.

    Lo que quiero indicar es que, no se trata solo de imaginar realidades alternativas, sino que estas tengan un origen fundamentado, aún siendo ficticio. Puestos a imaginar cosas se nos puede ocurrir cualquier cosa. Por ejemplo: la posibilidad de que la máquina sustituya al hombre no es descartable, hay cierto riesgo de que ocurra, sino totalmente si en parte. Especular sobre mundos distópicos sobre esto es para mi la ciencia-ficción que me gusta. Sin embargo, si nos imaginamos un mundo en donde se vuelve atrás en el tiempo como pedro por su casa sin aporte energético y sin nada, pues entonces absolutamente nada tiene sentido, más que el que quiera darle el escritor.

    En fin, espero no parecer demasiado duro 🙂

    Saludos


  18. Jajaja. Sí, la verdad es que detalles como los poderes de esa pava son buen reflejo de cuánto estaba mal de la olla… y también de qué manera más cuerda.

    Yo veo que, para Dick, los detalles más, digamos, “típicos de la C/F”, están en Ubik al mismo nivel que otros detalles como por ejemplo las descojonantes descripciones que hace de las horterísimas indumentarias de los personajes (no olvidemos, además, que la novela tiene un delicioso tono de sátira y buen humor).

    Si esos elementos intencionadamente exagerados(máquinas, poderes, seres, etc) estuvieran con el pretexto del autor de decirnos con el pecho henchido “mirad! qué ingeniosas invenciones y qué aparatos más originales he inventado”, para explicárnoslos y hacer girar su narración en torno a ellos, eso sería más grave.

    Pero no son más que detalles decorativos que aunque tienen una función (ayudan a acrecentar la atmósfera de confusión, entre otras cosas), están ahí en una narración que tiene otras pretensiones. Visto así, yo sí que pienso que incluso lo más absurdo e inverosímil queda de puta madre en libros de esta clase. Total, qué importa si tienen fundamento o no? Porque además, a fin de cuentas no… (uy, me temo que no puedo continuar hasta que lo acabes 😉 )

    Saludos.


  19. Je, je. Eso es Guillermo, veremos a ver que es eso que quiere transmitir Dick, cúal es esa idea que quiere contarnos y para la que utiliza todo este escenario inverosímil; medios que estoy seguro justificaran el fin alcanzado. Eso espero 😉


  20. Bueno, acabé Ubik hace unas dos semanas y hasta ahora no encontraba el momento de dar mi parecer.

    Sinceramente, me esperaba otro final, aunque conociendo a Dick, tenía que haberme dado cuenta que no podía ser de otra forma.

    El mensaje recurrente del patetismo del ser humano en sus caprichos tecnológicos incontrolados, tampoco es que me haya entusiasmado por estar ya muy trillado, aunque hay que ser justos y reconocer que en el año en el que se escribió, fue toda una revolución literaria.

    No obstante, se que puedo parecer quisquilloso, pero los géneros han de poder diferenciarse y tener sus características, lo que no significa que cualquier otra novela de otro género, contenga cualidades y calidades muy a considerar, obviamente.

    Por este motivo, algunas novelas de Dick son tan difíciles de clasificar dentro de la Ci-Fi como hacerlo con “Alicia en el País de la Maravillas”, lo que no les quita mérito, sino que simplemente, son otra cosa.

    De todas formas, lo que me ha gustado del libro y que ha hecho que lo lea con fluidez, es como representa de forma magnífica para mi, la atmósfera confusa en la que los protagonistas se ven envueltos, algo que Dick a repetido una y otra vez en su bibliografía, pero que en esta encuentro especialmente lograda y no me extraña que haya influido en obras como Matrix, como se menciona en el artículo.

    Casualmente, resulta que poco antes de comenzar Ubik, acababa de “visionar” la serie de TV “Life on Mars” britanica, que recomiendo encarecidamente a los que les haya gustado Ubik. Las similitudes y la forma en la que los protagonistas reciben mensajes de “otra realidad”, son destacables.

    Saludos


  21. Hola lino:

    Respecto a tu pequeña desilusión sobre como pone fin a la novela Dick, creo que el autor era plenamente consciente de la sensaciones que quería despertar en el lector, que no era otra que la de sembrar la duda.

    Si no recuerdo mal Pablo campana en su excelente ensayo Idios Kosmos (que recomiendo encarecidamente para el que guste de este autor) menciona que Dick se consideraba un filósofo de ficciones.

    por lino cierto un placer leer tus comentarios

    un saludo para todo los peliculeros


  22. se me olvidaba tomo nota de tu recomendación sobre la serie britanica “Life on Mars”, sin duda y por lo que comentas tengo que verla, intentaré encontrarla.

    un saludo


  23. Gracias por tus palabras Carlos, y tomo también nota de tu recomendación. ¡hay tanto que leer!

    Espero que te guste la serie británica “Life on Mars”. Es hasta cierto punto original. Digo hasta cierto punto ya que ahora que se de donde beben todo este tipo de visiones onirico-surealistas, cambia ligeramente la apreciación, pero es que una vez nace un clásico resulta muy difícil hacer algo mejor (del género que sea ;-))

    Saludos.


  24. Hey, ¿qué ha sucedido? :-S Lino, acabo de ver por primera vez tu mensaje sobre UBIK y veo que es del día 20… ¿? Juraría no haberlo visto antes en la columna lateral del blog.

    Lo que dices de los géneros, sí. Los géneros han de poder diferenciarse y tener sus características… pero las obras son otro cantar. Los géneros son invenciones subjetivas hechas por las personas por un razonable afán de poner orden en el caos, pero un escritor debe de sacar lo que lleve dentro sin que le tenga por qué interesar lo que hacen los demás. En ese sentido, Dick era sin duda uno de los autores más particulares de este género, y creador de una cosmogonía de filosofadas paranoides y ralladas lúcidas que casi son un género en sí mismo. Pero eso sí, tiene que estar dentro de la C-F… porque si no, ¿dónde metemos al pobre hombre? 😀

    Después de tu lectura sólo puedo decirte un ¡Bienvenido al mundo de Dick!, pese a todo, y eso sí, una vez más recomendarte que te concedas la lectura de FIASCO. Seguro que lo agradeces.

    Carlos, ¿qué ha pasado nuevamente con tu segundo blog? ¿Has vuelto al primero? Vaya bailecitos que te hacen dar, ¿eh? 😉

    Gracias a los dos por vuestra presencia y vuestros comentarios. De verdad.

    Saludazos!


  25. Pues no se que puede haber pasado. Tal vez hayas traspasado inadvertidamente algún portal que te haya transportado a una realidad paralela en la cual yo no llegué a hacer ese comentario. Puede que ni siquiera existiese. El cómo has vuelto a esta realidad es algo que deberías investigar. O tal vez estamos todos en animación suspendida y están jugando con nosotros y nuestra percepción. 😀 😉

    Bien, aceptemos pulpo como animal de compañía y catalogemos a Dick en la CiFi, ahora la cuestión que me inquieta es ¿a donde demonios quiere ir Dick? ¿cuál es el propósito de jugar con el lector, como dice Carlos, dejándonos con esa duda? En este punto coincido con Carlos ya que en Blade Runner soy de los que piensa que se plantean dudas, y todas las pajas mentales que se hace la gente intentando llegar a alguna conclusión que no sea el aceptar el hecho que no sabemos de donde venimos ni a donde vamos, son una perdida de tiempo. Esto no es lo que me importa, pero si cuando esa duda planteada empieza a ser tomadura de pelo. 🙂

    Ubik, si la considero como un ensayo, un campo de pruebas para ver que se puede hacer con las realidades, bien. Pero fuera de ahí no alcanzo a ver las conclusiones. Aunque puede que esté siendo, de nuevo, quisquilloso.

    Saludos


  26. Hola guillermo:

    Parace ser que alguién está empeñado en bloquar el nuestro WorPress, hay alguién que quiere jodernos y perdón por la expresión, pero es así de claro.

    La primera vez que ocurrió pensé que era debido a la empresa de Hosting contratado, pero no, hay alguién a la que no le gusta nuestra presencia en la web, así de simple.

    Un saludo


  27. Carlos… muy chungo lo que cuentas :-S Espero que no sea así y todo se deba a la casualidad y al mal hacer de los servidores… Suerte, tío, y un saludo.

    Lino… Las conclusiones a las que YO creo que Dick llega son las que reflejé al final de mi texto. Una, muy oculta por metáforas, con un poco de crítica social; y otra, que es la que más está a la vista, que trata sobre la imposibilidad del ser humano de discernir ya de por sí la realidad que nos rodea, y de cómo no hacemos más que empeorar esto con nuestras chorradillas humanas.

    …PERO esto ni siquiera tiene por qué ser una REFLEXIÓN en mayúsculas, profunda y típica de los autores más comprometidos con sus respectivas épocas. Lo que veo más bien es que Dick trata esas posibilidades, y simplemente juega con ellas en lugar de intentar explorarlas, porque quizá al final de su vida supo que tal cosa sería imposible.

    Yo defiendo es que esto es igual de válido que la reflexión pura y dura, teniendo en cuenta que el arte siempre ha sido también (o más que otra cosa) un campo de experimentación PERSONAL.

    Lo que sí está claro, querido amigo, es que ambos apenas hemos dado un primer paso y que todavía nos queda bastante por leer de “Peka” para intentar conocerlo mejor a él, a sus obsesiones, y a sus supuestos propósitos 😉

    PD: muy bueno lo de las realidades paralelas. Quizá fuese un efecto alucinógeno provocado por tanto pensar en la obra de Dick 😀


  28. Es verdad. Me olvidaba que el arte es normalmente un fin en si mismo también, y no tiene porque tener ni explicación ni justificación.

    Saludos

    PD: pero una pequeñita no vendría mal 😉



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