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Cuatro años sin Jerry Goldsmith.

21 julio 2008

Tal día como hoy, 21 de Julio, cuatro años atrás, una luz se apagó para nunca más brillar de nuevo en el cine… pero sí en nuestros corazones.

por Atreus.

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Al gran Jerry Goldsmith, el maestro de la música de cine, quizá le faltó esa milagrosa película que consiguiera trascender el cine a nivel de popularidad para que su nombre fuera reconocido por todo el mundo. Ganó innumerables premios, pero injustamente tan sólo recibió un Oscar entre un total de diecisiete nominaciones, por una de sus obras maestras más alucinantes: La Profecía (The Omen). Pese a todo, y gracias a dios, dentro del mundo del cine y más concretamente de esta rama musical, todos reconocen el incalculable valor de la obra que el compositor dejó tras de sí hace cuatro años para todos nosotros.

Alien, Star Trek: La Película, Patton, El Gran Asalto al Tren, Lionheart, Desafío Total, Bajo Fuego, Legend, Gremlins, Instinto Básico, Masada, El Viento y el León, El Planeta de los Simios, Chinatown, Poltergeist, Acorralado, Rambo, Tora! Tora! Tora!, QB VII, Capricornio Uno, La Fuga de Logan, Rudy, Papillon, El Guerrero Nº 13… Con cientos de trabajos musicales a su espalda, Jerry fue el más ecléctico y versátil de los compositores, un hombre que consideraba a cada película, buena o mala, como un reto a superar y que no tenía miedo a arriesgar en la experimentación de nuevas fórmulas, siempre a la vanguardia y siempre en constante evolución. Hombre tímido y sencillo, tremendamente humilde, de sonrisa afable y, según afirman quienes le conocieron, con un corazón inmenso (cosas que claramente pueden ser percibidas en cualquier entrevista en vídeo), dejó para la posteridad muchas de las mayores obras maestras absolutas que han sido creadas en la música de cine, alzándose como uno de los más queridos y respetados dentro de la profesión, y posiblemente como el mejor y más importante compositor después de John Williams.

Desde mi dolescencia hasta el momento de la muerte del Maestro, época en la que conocía casi exclusivamente la música de su última etapa, Jerry siempre fue para mí un referente, pero con el paso de los últimos años, ha acabado por convertirse en uno de los tres artistas musicales que más influencia han tenido (y continúa teniendo, en su caso, y cada vez con más intensidad) en mi vida reciente, en cuya música muchas veces he encontrado la reconfortación, la sensibilidad, el ánimo o la pasión que he necesitado en mis peores momentos. Aquel triste 21 de Julio de hace cuatro años yo lloré por la muerte de mi querido Jerry Goldsmith, cosa que apenas me ha sucedido con gente a la que, al menos en el plano físico, nunca pude llegar a conocer. Y su ausencia me sigue dejando un doloroso vacío cuando, a cada nuevo trabajo que voy descubriendo (El Viento y el León, Masada, Bajo Fuego…), compruebo maravillado cómo su música es capaz de hablar directamente a mi alma y emocionarme como pocos con un amplio catálogo de sentimientos.

Tras haber pasado estos últimos años conociendo poco a poco y estudiando detenidamente muchas obras más, hace dos meses pensé que la mejor forma de homenajearle en el aniversario de su fallecimiento sería escribir una retrospectiva sobre su vida, analizando su evolución musical a través de algunas de sus obras más representativas. Pero después de prepararme durante semanas, he acabado por arrojar la toalla ante la sincera convicción de que aún no estoy preparado. La buena noticia es que todavía me queda muchísimo Jerry Goldsmith por descubrir a través de innumerables obras, así que lo más justo para con alguien tan especial para mí, sólo puede ser hacerlo desde la experiencia y la objetividad de un conocimiento más amplio. Por lo tanto, si dentro de doce meses este blog todavía sobrevive, intentaré llevarlo a cabo.

Para finalizar, a la hora de seleccionar un sólo tema de su entera obra, son cientos los más representativos o más famosos que tendría a mi disposición, pero he decidido recurrir a una obra bastante desconocida aunque, realmente, se trate de una de sus mejores composiciones de los 80. Se trata del tema “The Slaves”, perteneciente a la épica miniserie de televisión de 1981 Masada, y en el que construye el tema de los esclavos judíos en base a un poderoso crescendo comenzando por el oboe para acabar con un tutti de toda la orquesta de arrebatadora belleza. Clickad AQUÍ para escucharlo

Desde aquí gracias a tí, Jerry, por ser una de las personalidades musicales más importantes de mi vida, y por seguir siéndolo cada día más y más. Gracias de todo corazón, y que sigas descansando en Paz. Jamás serás olvidado.

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~Leer más en: Cinco años sin Jerry Goldsmith (¡incluye vídeos con muchos de sus mejores obras musicales!).

 

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3 comentarios

  1. no eres el unico al que el maestro goldsmith le apasiona este hombre todo un compositor excelente es uno de los mas grandes musicos del siglo xx que esepas que hay gente comoo tu que se pasa horas escuchandolo analizando su musica y descubriendolo.
    un abrazo desde asturias
    uno para ti y otro para goldsmith


  2. Gracias por tu comentario sobre el inmenso Goldsmith, Juan Carlos. 😉


  3. no quiero ser repetitivo pero yo soy un amante de su musica y sí es cierto que es una gran perdida ya que me he emocionado muchas veces y sigo emocionandome con su musica pero ha dejado un gran legado y eso le hará vivir para siempre. ahora espero que john williams nos duré y espero impaciente alguna otra obra maestra del genio para disfrutarla. un abrazo



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