h1

Review ‘Battlestar Galactica’ 4×08 – ‘Sine Qua Non’.

19 junio 2008

Condición “sine qua non” es aquella cosa, persona, razón, ideal o bicho sin lo cual uno no es capaz de vivir, o de cumplir su misión. Es algo que no se puede dejar atrás, que no se puede ir de tu vida. El “sine qua non” del Almirante Adama es la Presidenta Roslin. ¿La dejará atrás?

por Zinho.

Capítulo, como el anterior, de “stand by” o preparación para lo que llega. Tras la finalización de este octavo episodio todo apunta a esa nave cylon desaparecida y sus consecuencias y utilidades para lo que es el fin último: la llegada a la tierra.

Tenemos un episodio con dos tramas centrales: una es la elección de un nuevo presidente de las Colonias tras la desaparición de Roslin en el 4×07. Esa decisión será tomada por Lee Adama y el abogado del diablo, Lomo Rampkin, abogado de Baltar que consiguió su libertad la pasada temporada, y gran personaje que regresa a nosotros. La otra gran trama es un compendio de escenas centradas en el gran Almirante Adama. Todo para que entendamos sus decisiones en el final de este capítulo, y que dan un giro definitivo a esta serie. Quiero recalcar que este capítulo más que ningún otro hasta ahora me dio a entender que estamos en el final, que vamos hacia el final, y que Galactica ya marcha imparable hacia su destino, a veces incluso más rápido de lo que desearíamos.

Analicemos Sine Qua Non:

Las dos tramas que he mencionado (la elección de un nuevo Presi, y Adama y sus cosas) ocupan la mayor parte del minutaje sólo para converger finalmente en un final apoteósico, no por espectacular, sino porque Edward James Olmos luce como nunca en estos capítulos finales, y con mayor motivo en este episodio.

Primero lo del nuevo presi. El Quorum sigue dando por culo sin ofrecer más soluciones que las que ofrece Lee, novato pero emprendedor en esto de la política galáctica. Con refunfuños y protestas, sobre todo por parte del vicepresidente y ex-terrorista Tom Zarek. Perdón, Presidente en Funciones por la desaparición de Roslin, algo que Adama (hijo y padre) no pretenden aceptar, con lo que se crea una comisión para encontrar un buen sustituto que pueda ser avalado por el Almirante. Los que lo deciden son Lee, que tiene la idea, y Romo Lampkin, al que Apollo va a pedir ayuda. Sus debates centrarán la acción de esta trama.

Romo, no me mires asín, que me cyloneo…

Lo malo de esto es que creo que todos sabemos, desde el principio, que Lee es el apropiado; el sustituto natural de Laura Roslin para dirigir a la flota humana. Todo lo que vemos son divergencias y discusiones hasta que Romo, listo él, ve que no hay otra opción más que la del hijo del Almirante. Por ideales, por mentalidad, por experiencia, por corazón.

Con escenas cada vez más tensas, hasta una resolución un poco patética (Romo mata a su gato y apunta a Lee por ello en una escena absurda) que nos llevan al juramento como Presidente del chaval. Respiremos un segundo y analicemos.

Lee es Presidente. Obvio desde hace una temporada. Ha pasado por todos y cada uno de los más importantes segmentos de la flota. Y siempre sin quererlo. Tiene mucha experiencia, se ha jugado el cuello, y en el plano personal creo que el actor (Jamie Bamber) ha evolucionado muy bien su interpretación, paralelamente a la evolución de su personaje, ahora mucho más centrado y acertado en sus decisiones (que por cierto, ya era hora).

Es el sustituto natural de Laura, y la persona que debe guiar a los humanos. Me parece bien. De hecho, como ya he dicho un par de veces, me parece obvio. Bravo por Lee, y por los guionistas, porque la otra trama, la de el papá Adama, nos lleva a una resolución inesperada. El Almirante deja la flota para esperar a Roslin, su condición “sine qua non” para seguir adelante. Pero… ¿no os parece curioso que aunque el Almirante deja la flota, un Adama se queda velando por todos como jefe? Los Adama están destinados a mandar.

Tom Zarek, la cara de la frustración…

Un último dato sobre lo de Lee: Romo Lampkin. Él es una de mis tres grandes apuestas para ser el Último Cylon. Su aparición en momentos claves para decidir el destino de personajes muy importantes me tiene mosca. A parte de su relación con los animales. Hum… ¿Y cuáles son mis otras dos apuestas? Pues ahora mismo, o una nueva versión de Nº6 (Natalie, la novia de Baltar, Cáprica Seis…) aunque suene absurdo; o, ya tirando a menos sorprendente y más decepcionante, Roslin (o Baltar). He dicho. Atreus y yo ya lo analizaremos con mayor profundidad…

Vamos con la historia del Almirante: Adama tiene varias escenas durante este capítulo donde casi no vemos otra cosas que su cara de cabreo. Primero, se cabrea con Boomer por matar a Natalie, la versión rebelde de la número Seis (que por cierto, le disparan en el anterior capítulo, pero palma al principio de este. Error mío), y la encierra. Luego, se cabrea porque no acepta a Tom Zarek como Presidente. Después, se cabrea al hablar con el carismático Dr. Cottle al darse cuenta de que Roslin no tiene su medicación y se puede morir en la nave cylon. Y aluego… aluego viene lo gordo. El megacabreo.

La número Seis encerrada en la Galáctica ha hecho muy buenas migas con Tigh en sus encuentros secretos. Tan bien se llevan, que el viejete cylon de Tigh la embaraza. ¿Qué? ¿Cómorl? Un cylon dejando a una cylon embarazada. Toma colleja. Sobre todo para Adama, que se cabrea, y con razón, con su gran amigo. La cosa, de hecho, llega a las manos. Y por cierto, muy buena pelea; hostias como panes que demuestran la tensión que se tiene cuando estás en el poder. Tigh y Adama acaban sangrando, pero razonando.

“Uy, uy, uy, que esto va a acabar en…”

Además, la Galáctica, dentro de la cabezonería de Adama, se pira al último punto de salto de la nave cylon, sólo para descubrir el Centro de Resurrección Cylon totalmente destruido, incluyendo muchas naves cylon… y humanas. Entre ellas, una con un muerto a bordo, y un libro que la Presidenta llevaba a bordo. Ouch…

Adama, normal, está a punto de una crisis de ansiedad. Todo pinta mal. Roslin no aparece y cada vez siente más su ausencia. Hasta obliga a Starbuck a misiones estúpidas e inútiles de reconocimiento. Pero él no puede vivir sin Laura. Y eso es algo que sólo ve hasta que habla con alguien que le abre los ojos. ¿Quién?. Jejejeje. Pues mi apuesta como último cylon.

Romo Lampkin. Él, en una conversación con nuestro Almirante favorito, hace ver a este que a veces, hay que renunciar a seguir si no puedes mantener ciertas cosas vitales. Y Laura es vital para Bill Adama. Porque se quieren. Con toda el alma. Y hasta el final.

“…¡en HOSTIAS!”

Sólo quiero comentar al respecto que William Adama y Laura Roslin conforman la mejor relación hombre mujer que he visto en muchísimos años en una serie de televisión. Por todo. No hay más que decir.

Así que el Almirante se releva de su cargo, coloca a Tigh como nuevo Jefe Militar de la flota (Dioses… ¡que no la cague!), y se queda en un Viper a esperar a Laura y la nave Cylon, mientras el resto siguen su camino. ACOJONANTE.

Husker, apodo de piloto de Adama, se queda leyendo un libro que Laura dejó en una de las naves destrozadas en el centro de Resurrección. Los tambores se apagan, las naven se van… Y el silencio da paso a la espera.

Toca esperar.

El Almirante, en busca de la Nave Cylon perdida…

¿Y a vosotros, qué os ha parecido?

P.D: Por supuesto, Edward James Olmos… ¡¡¡Está MUY GRANDE!!!

Anteriores Reviews:
-4×01 – He that believeth in me.
-4×02 – Six of One.
-4×03 – The Ties that bind.
-4X04 – Escape velocity.
-4×05 – The Road less travelled.
-4×06 – Faith
-4X07 – Guess what´s comming to dinner.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: