h1

Leyendo… ‘Soy Leyenda’ (‘I Am Legend’, 1954), de Richard Matheson.

23 abril 2008

¿Qué es normal y qué no lo es?

por Atreus.

PhotobucketEn aquellos días nublados, Robert Neville no podía saber cuándo se ponía el sol, y a veces ellos ya estaban en las calles antes de que él regresara. La hora del crepúsculo estaba unida para él, por los hábitos de toda una vida, al aspecto del cielo, y prefería entonces no alejarse demasiado.

Con motivo de hoy, miércoles 23 de Abril, haber sido el día mundial del libro, creamos esta nueva sección en Peliculeros para opinar acerca de la literatura que más nos gusta, comenzando por el último gran libro que he leído (por segunda vez consecutiva en lo que llevamos de año): Soy Leyenda.

El autor de este clásico, Richard Matheson, nacido en New Yersey en 1926, fue considerado por el mismísimo Ray Bradbury como “uno de los mejores autores del siglo XX”. Soy Leyenda es su novela más conocida, y de ella se han hecho ya tres adaptaciones cinematográficas, aunque ninguna ha sabido y/o tenido el valor de reflejar la reflexión del libro acerca de los conceptos de “normalidad” y “anormalidad”, por lo que se quedan apenas en cobardes acercamientos. Es también el autor de otra famosa novela de 1956, El Hombre Menguante, y de una completa colección de relatos cortos, de momento inéditos en España, y que en breve la editorial Gigamesh publicará por primera vez en nuestro país en varios tomos. Asímismo, ha participado desde finales de los años 50 en innumerables trabajos como guionista en cine y televisión, como en diversos capítulos de Star Trek (la serie original), La Dimensión Desconocida (The Twilight Zone), Cuentos Asombrosos (Steven Spielberg’s Amazing Stories), adaptando a Allan Poe junto al clásico tándem Roger CormanVincent Price en sus múltiples películas durante la década de los 60, y escribiendo el guión de El Diablo Sobre Ruedas, de Spielberg.

Ahora, hablemos del clásico que nos ocupa:

Robert Neville está completamente solo. Es el último hombre vivo en una Tierra que ha sido diezmada por una plaga vírica que ha convertido a todos sus congéneres en vampiros. Envuelto en una rutina consistente en destruírlos durante el día y protegerse de ellos durante la noche, el último ser de una entera raza cuyo tiempo ha pasado debe afrontar día tras día sus propios demonios interiores y la carga psicológica de su aislamiento existencial, al tiempo que su propia naturaleza humana lo empuja a mantener un halo de esperanza y a buscar respuestas acerca de lo que sucedió.

Photobucket

Las páginas de Soy Leyenda consiguen transmitirnos la soledad, la claustrofobia, la ignorancia y la penumbra existencial que anegan a Robert Neville y ahondan profundamente en la depresión psicológica de alguien que ha de afrontar la verdad de su situación. Momentos absolutamente demoledores como el breve pasaje del perro (es más que interesante comparar qué recursos necesita Matheson para conseguir emocionar al lector, y qué recursos necesitan los responsables de la última adaptación cinematográfica para hacer lo mismo con el espectador, para que así mandemos a la mierda dicha película), o el mismo final del relato, son testigos de la maestría narrativa del autor. Pero es que, además, lo consigue con un estilo sobrio y directo que, pese a su aparente simpleza, consigue emocionar, intrigar e inundarnos de tristeza. Y a Matheson le bastan apenas 180 páginas para crear una obra maestra.

Quizás el mayor problema de Soy Leyenda para quienes aún no se han acercado a él sea su mencionada trama superficial, que tal vez pueda parecer a priori poco atractiva o bien un “más de lo mismo”. Pero nada más alejado de la realidad. Lo que ha convertido a este relato en inmortal es que, en él, Richard Matheson se acerca al tema de las “monster stories” del género fantástico desde el punto de vista racional y meditativo de la Ciencia-Ficción, componiendo una impagable reflexión sobre los conceptos sociales de “normal” y “anormal”, “monstruo” y “no monstruo”, “bien y “mal” con la que al final del relato conseguimos comprender el verdadero significado de la expresión que da título a la obra. Es en este mensaje, en esta carga de profundidad, donde la novela de Richard Matheson destaca con brillo propio.

Un clásico redondo, muy reflexivo y tremendamente fácil de leer. ¡No lo dejéis escapar!

Edita: Minotauro (edición de tapa dura y edición de bolsillo -Booklet-)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: