h1

Terror Attack of the Motherfuckin’ Trailers from Giliwood Planet!

10 noviembre 2007

Una divagación acerca de trailers y otras mentiras.

por Atreus.

attackfinal-jpeg-peq.jpg

Semanas atrás, en el cine, tuve la desgracia de ver, por enésima vez, el trailer de la más reciente muestra de “originalidad” giliwoodiana: La Invasión, “remake” de una historia mil veces contada. Era otro de esos trailers que te ahorran el gasto de la entrada de cine y del tiempo de visionado, ya que lo muestran TODO y lo cuentan TODO. Y quien haya visto la genial versión de 1978 de Philip Kaufman La Invasión de los Ultracuerpos (la que aparentemente esta nueva versión copia), sabrá de lo que hablo, porque excepto el final-final, que no se muestra (y apuesto el brazo derecho de Zinho a que será un “happy ending”), el resto del trailer se limita a ser un completo resumen de la película en apenas dos minutos. Vedlo aquí, pero sólo aquellos que hayan visto las anteriores versiones (y aquellos que quieran ahorrarse la entrada del cine, claro).

La cuestión está en que, seguidamente, me plantaron un nuevo trailer completa y absolutamente diferente, el de The Assasination of Jesse James by the Coward Robert Ford, que ya por ser un trailer totalmente distinto de lo habitual, lo admito: me vendieron la puñetera película. Podéis verlo aquí. Podréis comprobar que uno y otro son tan parecidos como Kubrick y Uwe Boll.

La gran mayoría de los tráilers que nos llegan desde el “Planeta Giliwood” mantienen unas pautas idénticas, como si hubieran sido hechos a molde. No sólo por mostrarlo y contarlo todo, sino por la de tener un ritmo idéntico. Con su tensión creciente ilustrada mediante panorámicas espectaculares y diálogos contundentes y “tope chulos”, con su momento de silencio, con su posterior clímax de imágenes más rápidas que el rayo y música machacona, y su epílogo final (normalmente, un susto, u otra gracieta). Aparte están los trailers de comedias, que suelen contener todas las gracias de la película comprimidas en apenas dos minutos. Prácticamente, estos métodos de publicitar films son ya casi un nuevo género de cine, algo así como “minipinículas”.

Luego, sin embargo, se me pasó por la cabeza la posibilidad de que hayan conseguido engañarme con el trailer de The Assasination of Jesse James sólo mediante la estratagema de ser diferente y aparentar una película seria. Y es que hay otro tipo de trailers, hechos o no según el mismo “molde” anteriormente referido, cuya principal peculiaridad es la de, directamente, engañar al consumidor. Son aquellos que están más controlados por los siempre descontentos productores de turno, aquellos que publicitan películas que no existen, que reflejan únicamente cómo les gustaría que fueran las respectivas películas sin importarles un huevo Kinder que la gente al salir de las salas las denigren y se sientan engañados.

¿Aún no estáis convencidos del gran poder de manipulación de toda esta gentuza? Entonces, pongamos la nota cómica a este post con una ración de trailers falsos (y por lo que más queráis, ¡no os los perdáis!):

  • Comprobad aquí cómo Tiburón, de Spielberg, se convierte en… ¡un film romántico!
  • Comprobad aquí cómo Mary Poppins se convierte en… ¡un film de terror!
  • Comprobad aquí cómo El Resplandor, de Kubrick, se convierte en… ¡una comedia familiar americanoide!
  • Comprobad aquí cómo Los Diez Mandamientos se convierte en… ¡una comedia de estudiantes adolescentes!

Todos ellos están hechos por meros aficionados con mucha, mucha imaginación y sentido del humor. Así que podréis imaginaros lo que podrían hacer verdaderos profesionales bajo el mando de productores ambiciosos. Que le pregunten acerca de esto al pobre de M.Night Shyamalan (sin duda, el ejemplo más paradigmático), quien vio cómo los publicistas convertían casi todas sus películas posteriores a El Sexto Sentido, mediante sus respectivos trailers, en algo asín como El Sexto Sentido II: El Ataque de los Fantasmas. Los trailers que podéis ver a continuación NO son falsos:

  • Comprobad aquí cómo su Señales se convierte en una película de terror (cuando NO lo es).
  • Comprobad aquí cómo su El Bosque se convierte en una película de terror (cuando NO lo es).
  • Comprobad aquí cómo su Lady In The Water se convierte en una película de terror (cuando NO lo es).
  • Comprobad aquí… (¡demonios, no encuentro el enlace! Lo sentimos) cómo Master & Commander, de Peter Weir (2003), reuniendo las únicas escenas de acción y gritos de toda la película, se convierte en una de acción bélica súper-épica (cuando NO lo es).
  • Comprobad aquí cómo Hulk, de Ang Lee (2003), reuniendo las únicas escenas de hondonadas de hostias de toda la película se convierte en una de acción (cuando NO lo es).
  • Comprobad aquí cómo Elizabeth: The Golden Age, utilizando música new-age y montaje de videoclip, se convierte en una suerte súper épica de Rey Arturo II, cuando, a priori de haberla visto, tiene toda la pinta de ser tan seria como la primera parte (Elizabeth, 1998).

Y esto, por citar unos pocos montajes audiovisuales a todas vistas manipuladores, ya que los ejemplos los tenemos a cientos. Personalmente, encuentro a estas rastreras tácticas de promoción bastante similares a las típicas frases inseridas en carteles y pósters, en este plan: “¡Maravillosa y sorprendente! ¡La mejor del año!”, dicho por el crítico John Smith Smithsonic, de la Rolling Stone; “¡La pinícula más gonita de la historia!”, dicho por la crítica Carmen Opausia, de la Cosmopolitan; “¡La peli más aterrorizadora del puto año!”, dicho por el chulo-playa de turno de la Maxim; “¡Ciudadano Kane y El Padrino una mierda pinchá nunpalo al lado de esta!”, dicho por Paquito San Curcho, del folleto del Lidl…

Pero volvamos a lo que íbamos. ¿Realmente trailers como los mencionados consiguen incitar a la gente a ir a los cines? Debe de ser así, a tenor de los resultados en taquilla. Pero después, pasa lo que pasa: que la gente detesta cada película que ve en cine o en casa, sea porque ya no les deparaba ninguna sorpresa, sea porque se encontraron con películas completamente diferentes de aquellas que se les habían prometido.

¿Adónde ha ido a parar toda la honestidad? ¿Ha desaparecido? En mi opinión personal, no del todo. En buena parte reside todavía en los llamados “teaser trailers”, aquellos avances de proyectos de importancia que suelen ser realizados cuando las respectivas películas aún se encuentran en sus fases de producción o post-producción y todavía se disponen de pocas (o ninguna) escenas oficiales que mostrar, por lo que suelen ser más originales y artísticos. ¿Demuestran los teasers que es posible vender una película mostrando poco o nada de ella? En mi opinión, sí:

  • Comprobadlo aquí con el mítico teaser de Terminator II (dirigido por el mago de la animatrónica Stan Winston), con escenas rodadas única y exclusivamente para el avance.
  • Comprobadlo aquí con el de La Guerra de los Mundos, que hace lo mismo que el anterior.
  • Comprobadlo aquí con el de Jurassic Park, ídem.
  • Comprobadlo aquí con el de Inteligencia Artificial, ídem.
  • Comprobadlo aquí con el de la inminente segunda parte de Batman Begins, The Dark Knight, que juega con la inteligencia del espectador aportando información tan sólo con un diálogo muy revelador mientras asistimos a una metáfora visual: el logotipo de Batman… destruyéndose.

En fin. El único punto al que he querido llegar con esta divagación es el siguiente: a través de los trailers de cine estaremos, tal vez en el 90 % de los casos, supeditados a las ambiciones manipuladoras de productores y distribuidores que les importa un pimiento de Padrón el cine y el arte, y tan sólo desean engañar y forrarse los bolsillos. Por lo tanto, nunca debéis caer en el error de fiaros de una película tan sólo por sus métodos de promoción. Así evitaréis en buena medida ser engañados y, en la mayoría de las ocasiones, no disfrutarla. Y si habéis llegado hasta este punto, mis felicitaciones. Sabéis perder vuestro tiempo con estilo :-Þ

Buenas noches, y buena suerte.

Anuncios

2 comentarios

  1. Como ejemplo no está mal, pero habría que completarlo con una crítica de los trailers de películas de producción nacional. Incluso con produciones de otros paises grandes productores de cine: India, Japón, Europa, …
    Aunque ello suponga un esfuerzo ‘paranormal’.
    Seguir así …


  2. Es verdad, para comprobar el contraste no sería mala idea, pero, como ya dije en el título y en el tercer párrafo, el post va “dedicado” a los trailers que llegan desde el “Planeta Giliwood”. Holywood, o sea. Ya que son el paradigma en lo que a esto de las “minipelículas” se refiere, y porque el género allí es todo un arte del medio publicitario (para bien, o para mal: son capaces tanto de los mejores trailers como de los peores).

    Saludos y gracias por el comentario.



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: