por Atreus.
A los de South Park no se les escapa ni una… y estaba claro que un suceso tan polémico como el de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal, que ha dividido tanto a los aficionados que ni Moisés el Mar Rojo, no lo iban a desaprovechar. En la línea del humor irreverente de la serie y pasándose tres pueblos, el vídeo es extremadamente bestiajo. Pero representa a lo literal, sin metáforas ni leches (y sin mantequilla, a lo Marlon Brando), lo que muchos hemos sentido este año: que la esencia cinematográfica de las aventuras de Indiana Jones ha sido violada en su cuarta entrega por su derroche de efectismos facilones y su guión invisible, entre muchas otras cosas (podéis leer nuestra reseña AQUÍ).
Conste que no estoy de acuerdo al 100% con lo sugerido en el vídeo, y no sólo porque crea que ahí también deberían aparecer Janusz Kaminski y David Koepp. La película tiene buenos aciertos (pocos), y en el fondo creo que tanto Spielberg como Lucas siempre han querido contentarnos a todos por igual. El problema es que el primero ha pecado de amiguismo, y el segundo… de ser tonto del culo, y quizá creyeron que con un film que no dice absolutamente nada y tan tonto y excesivo como los “blockbusters” modernos nos la iban a colar…
En fin, juzgad por vosotros mismos. Ved el vídeo clickando en la afoto. Seguramente el link dure poco tiempo, ya que se están retirando con rapidez. Si es así, avisadnos para que podamos buscar un link mejor.


Más de un mes después del estreno más esperado de la corta vida de Peliculeros, ya iba siendo hora que saliéramos de nuestro mutismo. Aclararé que por cuestiones personales, no me fue posible ver la película en el cine hasta nada menos que tres semanas después de su estreno; pero las últimas casi dos semanas las he pasado reflexionando, pues era incapaz de escribir algo sin antes intentar aclarar mis ideas y tratar de descubrir qué coño habrá podido ocurrir con este proyecto. En estos momentos necesitaría un segundo visionado para confirmar mis propias ideas, pero… en fin, ya hablaremos cuando el DVD haya salido, y esté de rebajas.
En cierta escena concreta, los policías del Departamento de PreCrime (Pre-Crimen) sueltan unos bichos robóticos que ellos llaman “detectarañas” en un bloque de viviendas con el objetivo de escanear a sus habitantes y encontrar entre ellos al fugado protagonista, John Anderton (un Tom Cruise entregadísimo). Y a través de un plano-secuencia zenital, vemos cómo las personas son controladas y sus vidas privadas son violadas por el pesado brazo de la ley. Dicha secuencia pone la piel de gallina de lo bien planificada que está, pero también por lo terrible de su mensaje: Spielberg nos muestra a una sociedad totalmente controlada como si fuera a través del plano subjetivo de la mirada del mismísimo Gran Hermano de George Orwell, observando desde las alturas a sus ciudadanos encerrados por las cuatro paredes de sus casas como ratones en sus jaulas. Escalofriante. ¡Pero es que aún hay más!, y más contundente se vuelve el mensaje cuando detectamos el sutil detalle que subyace en dicha escena, en la cual Spielberg nos muestra primero a una madre intentando calmar a sus hijos pequeños atemorizados de las “detectarañas”, y posteriormente a una pareja de ancianos que interrumpen momentáneamente sus quehaceres para luego volver a ellos como si nada hubiera sucedido. Spielberg nos deja caer sutilmente el mensaje de que lo que hace que todo régimen totalitario se sostenga es, ni más ni menos, que el hábito y la pasividad del pueblo sometido. Como si la madre les estuviera diciendo “tranquilos, hijos míos, ya os habituaréis cuando crezcáis”.



