“O mueres siendo un héroe, o vives lo suficiente como para convertirte en un villano”.
por Atreus.
Antes de verter cualquier comentario acerca de este peliculón, deseo aclarar un detalle importante: he visto la película como debe de ser y como dios manda, en el cine (en Portugal, donde se estrenó la semana pasada, 24 de Julio), y no a través de ese abominable “screener” que aparentemente tantas descargas está recibiendo en España, y que no sólo se ve peor que intentar mirar a través del ojo del culo, sino que para colmo de males, ¡tiene audio latino! Sí, es verdad que la distribuidora española se ha convertido a ojos de todos en una casa de putas gonorreicas por decidir estrenar la película un mes después de su fecha en USA, y sí, es verdad que por ello se merecen todas las consecuencias de la piratería. Por ahí no van los tiros de mi comentario. Yo no estoy en contra de la piratería. Lo que yo interpreto como un problema inmenso es que en la actualidad sea cada vez mayor el número de gente que le importa tres cominos verse auténticas porquerías de pésima imagen y peor sonido (¡y audio latino!) o incluso grabadas en cine con cámara en mano, tan sólo por el gustirrinín infantiloide que les aporta el decir que vieron tal o cual película antes que nadie. Y luego tener los santos cojones de criticarla, cuando no la han visto ni con las mínimas condiciones con las que hay que ver cine; es lo mismo que valorar una obra pictórica que no conocemos mirando una fotocopia en blanco y negro de un trozo de ese mismo cuadro. Y todo, por no tener la suficiente paciencia y esperar a que en internet estén disponibles para descargar los “DVD-Rips”, de calidad más aceptable.
Pero en fin, olvidémonos de las vergüenzas cinéfilas de internet, y sumerjámonos en el intenso y caótico mundo que nos ofrecen Christopher y Jonathan Nolan. Porque los hermanos han conseguido llevar más allá todo lo puesto sobre la mesa en Batman Begins, convirtiéndolo en una gran tragedia.







