La 41ª edición del Festival Internacional de Cine de Cataluña, del 2 al 12 de Octubre, proyectará algunos de los más cojonudos clásicos del cine de Ciencia-Ficción en una retrospectiva completísima.
por Atreus.
2008 ha sido el 40º aniversario de una de las más imponentes películas de la historia. Os hablo de esa perfección absoluta titulada 2001: Una Odisea del Espacio, película de la que amenazo escribir una de esas ultra-apasionadas reseñas antes que este año termine. Para celebrar el evento, el Festival de Cine de Sitges proyectará esta obra de arte contando, además, con la presencia del mago de los efectos especiales Douglas Trumbull, el asistente de Kubrick Jan Harlan y los actores de la misma Keir Dullea y Gary Lockwood.
La película encabeza una alucinante lista de grandes clásicos de la Ci-Fi, con la que se podrá reflexionar acerca del papel del género dentro del cine contemporáneo y su evolución a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. A través de diferentes secciones del festival, se podrá gozar de ver en la pantalla grande películas míticas como, tomad nota: El Planeta de los Simios (la original, por supuesto), La Fuga de Logan, Planeta Prohibido, Brainstorm, Encuentros en la Tercera Fase, Atmósfera Cero, Star Trek: La Película y Star Trek II: La Ira de Kahn, El Hombre con Rayos-X en los Ojos, La Amenaza de Andrómeda, Barbarella, The Man Who Fell Earth, ¿Qué Sucedió Entones? (Quatermass And The Pit), The Hidden (Lo Oculto), el Solaris de Tarkovski, y otras películas como el King Kong original, La Noche de los Muertos Vivientes, Terminator 2 y Los caballeros de la Mesa Cuadrada de los Monthy Python, entre muchas más sin contar, además, con la interminable lista de estrenos de actualidad.
He sabido de estos títulos gracias a la amabilidad del forero de NosoloHD Sisifo2, ya que el site oficial del festival se actualiza aún menos que este blog (
). A mí, no obstante, se me hace la boca agua “apenas” con esta selección de grandes clásicos, y personalmente es lo único a lo que iría. Ojalá Zinho y yo podamos, porque ver 2001 en la pantalla grande tiene que ser no una experiencia, sino LA experiencia.


Todas ellas, especialmente El Fin de la Infancia, son obras bellas, muy bien escritas, con un toque poético que nos hace meditar. Si bien el mayor de los propósitos de la Ciencia-Ficción ha sido siempre el de sembrar la inquietud intelectual acerca del porvenir de nuestra civilización, Clarke intentó también dar respuesta a las grandes preguntas. Y especialmente, al mayor de los interrogantes: el futuro del Hombre.



